El urbanista Carlos Moreno, creador del modelo de las ciudades de 15 minutos, llegará a la Universidad de Buenos Aires para abrir el V Congreso Internacional de Ciudades Inteligentes y recibir el título de Doctor Honoris Causa. En la previa, repasó los cambios que ve en Buenos Aires, los aprendizajes que dejó la pandemia y el rumbo que, a su juicio, deberían tomar las ciudades de América Latina
Buenos Aires: avances visibles y una deuda de continuidad
Moreno sostuvo que la ciudad avanzó en medidas vinculadas con la agenda climática, la expansión de áreas verdes, la peatonalización de calles y la habilitación de usos mixtos en el microcentro, una zona golpeada tras la caída de la presencialidad laboral. También destacó un trabajo técnico elaborado junto con su equipo para trazar un diagnóstico y una hoja de ruta urbana
Para el especialista, el principal problema no pasa por la falta de ideas sino por la continuidad de las políticas entre gestiones, una dificultad que, dijo, atraviesa a muchas ciudades del mundo
La pandemia como giro urbano
Según Moreno, el Covid dejó tres enseñanzas centrales: la posibilidad de trabajar de otra manera, la necesidad de reencontrar sentido en la vida personal frente al tiempo laboral y la importancia de la cercanía cotidiana. En ese marco, afirmó que muchas personas redescubrieron a sus vecinos, los comercios barriales y los espacios verdes
También remarcó que su propuesta nunca buscó fijar una fórmula rígida, sino ofrecer un marco adaptable a cada territorio. Por eso, dijo, la idea puede tomar distintas escalas y tiempos según el contexto local
Bariloche, un caso que observa con atención
Al referirse a San Carlos de Bariloche, cuestionó el crecimiento urbano disperso y el avance de viviendas individuales en áreas extensas, por el costo de los servicios, la fragilidad ambiental y el riesgo de incendios. En contraste, valoró Bariloche del Este como una experiencia que combina densidad, mixtura de usos, espacios verdes, comercio, salud, cultura y vivienda accesible
Para Moreno, ese tipo de proyectos muestran que es posible pensar ciudades menos segregadas y más eficientes, especialmente en una región donde la separación entre sectores sociales sigue siendo uno de los grandes desafíos
Tiempo, proximidad y la generación que viene
El urbanista advirtió que el mundo que se está dejando a las nuevas generaciones es inaceptable por la pérdida de biodiversidad y el aumento de las tensiones sociales y climáticas. A su entender, el gran valor de la calidad de vida hoy es el tiempo, y la desigualdad también se expresa en las horas que muchas personas pierden en traslados largos
Por eso, insistió en que las ciudades del futuro deberán priorizar la proximidad sostenible, la armonía con la naturaleza y una organización urbana que devuelva tiempo útil a la vida cotidiana
Una consigna para el futuro urbano
Moreno propuso dejar atrás la vieja fórmula de pensar globalmente y actuar localmente. Su alternativa, dijo, es pensar desde lo cercano para proyectar soluciones que puedan escalar y conectar territorios. En esa idea, la ciudad deja de ser solo infraestructura y se convierte en una herramienta para vivir mejor
El congreso se realizará el 1 de septiembre en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, con participación de intendentes, funcionarios y especialistas de Argentina y del exterior