Las casas prefabricadas importadas desde China comenzaron a presentarse como una alternativa frente al costo de comprar una propiedad tradicional o construir desde cero. Además de ofrecer precios competitivos, estos sistemas prometen reducir los plazos de obra
Sin embargo, el valor publicado por los fabricantes representa solo una parte del presupuesto. También deben contemplarse el traslado marítimo, los impuestos, los gastos aduaneros, la preparación del terreno y el montaje
Dos sistemas constructivos y distintos niveles de terminación
Las empresas chinas suelen trabajar con módulos basados en contenedores adaptados o con paneles estructurales de tipo steel frame o SIP. En ambos casos, el precio suele calcularse por metro cuadrado e incluye la fabricación, el equipamiento básico y el embalaje para el envío
Para una vivienda de 100 metros cuadrados, los catálogos mayoristas parten de aproximadamente US$25.000, aunque el precio puede aumentar según los materiales, el diseño y el nivel de terminación
Las versiones más económicas suelen incluir pisos vinílicos, aberturas estándar y una distribución sencilla. En los modelos superiores pueden sumarse aislación térmica reforzada, doble vidrio, instalaciones prearmadas y revestimientos más resistentes
El transporte y los impuestos elevan el presupuesto
Una vivienda de 100 metros cuadrados puede requerir uno o dos contenedores de 40 pies, según el sistema utilizado. El flete desde los puertos chinos hasta Buenos Aires puede costar entre US$3000 y US$7000 por contenedor
A ese monto se agregan los gastos portuarios, el seguro y la gestión aduanera. En conjunto, estos conceptos pueden representar entre un 10% y un 20% del valor declarado
Las casas ingresan al país como bienes manufacturados y deben pagar derechos de importación, IVA y otras tasas. De acuerdo con la posición arancelaria correspondiente, la carga tributaria total puede ubicarse entre el 30% y el 50% del valor CIF
También pueden contratarse servicios de asesoramiento para ordenar la documentación y reducir demoras, aunque los tributos correspondientes deben abonarse
Montaje, fundaciones y conexiones
La vivienda no llega completamente armada. Sus partes deben ensamblarse sobre una platea o fundación preparada previamente, además de conectarse a los servicios del terreno
El montaje de una casa de 100 metros cuadrados puede demandar entre dos y cuatro semanas. El costo de esta etapa suele representar entre el 10% y el 20% del valor total del proyecto
Además, pueden ser necesarios materiales que no estén incluidos en el paquete original, como tornillos, aislantes adicionales y terminaciones
Al sumar fabricación, traslado, impuestos, montaje y adecuaciones, una vivienda de 100 metros cuadrados lista para habitar en Argentina puede ubicarse entre US$45.000 y US$80.000
La experiencia de una familia de Santa Fe
Una familia de Santa Fe eligió importar una casa modular después de tener que dejar la vivienda que alquilaba. Contaba con un terreno propio y disponía de seis meses para resolver dónde vivir, por lo que optó por una alternativa todavía poco extendida en el país
La unidad tiene 72 metros cuadrados y llegó dentro de un contenedor marítimo. Una vez ubicada en el terreno, la estructura principal se desplegó en aproximadamente una hora
La familia planea construir una casa tradicional en el futuro, pero la vivienda modular le permitió resolver de inmediato su necesidad habitacional. Antes de concretar la compra, comparó propuestas de fabricantes locales y concluyó que la opción importada resultaba más conveniente
Mientras una construcción convencional en Argentina rondaba los US$1400 por metro cuadrado y las casas modulares nacionales costaban entre US$1000 y US$1200 por metro cuadrado, el modelo elegido desde China tenía un valor cercano a los US$700 por metro cuadrado
La inversión total fue de aproximadamente US$50.000 e incluyó la fabricación, el transporte internacional, la importación, el despacho aduanero y el montaje
La casa cuenta con tres dormitorios, un baño, cocina con mobiliario básico e instalaciones eléctricas y sanitarias preparadas para conectarse a los servicios del lote
El modelo podía personalizarse antes de su fabricación, tanto en la cantidad de ambientes como en la distribución interior. También era posible unir dos módulos para obtener una superficie mayor
El proceso completo llevó alrededor de cuatro meses: uno para definir el diseño y completar la documentación, otro para fabricar la unidad y dos para el traslado marítimo
Después del despliegue inicial, la familia necesitó cerca de una semana para completar detalles como zócalos, uniones y cortinas. La vivienda incorpora carpinterías con doble vidrio hermético y paneles vidriados polarizados en uno de sus frentes