Un rodaje que también fue vida familiar

Diez años después del estreno de Mad Max: Furia en la carretera, Charlize Theron volvió a hablar de Furiosa con gratitud y emoción. Durante una proyección especial en el Academy Museum, la actriz recordó que la película no solo dejó huella en su carrera, sino también en su vida personal

Theron contó que su hija mayor tenía apenas seis semanas cuando comenzó la filmación en Namibia y que, durante esos meses, el equipo terminó haciendo también de red de apoyo para la bebé. Según relató, su hija incluso aprendió a caminar mientras duraba el rodaje, una memoria que considera de las más valiosas de aquella etapa

La clave para entender a Furiosa

La intérprete explicó que al principio le costó abordar a un personaje heroico, porque no conectaba con la idea de la bondad perfecta. El punto de giro llegó cuando entendió que Furiosa no actuaba desde la pureza, sino desde el deseo de hacer daño al tirano Immortan Joe y liberar a sus esposas

Ese matiz le permitió construir a una mujer impulsada por una mezcla de dureza, estrategia y humanidad. Theron resumió esa idea como una forma de egoísmo que termina produciendo algo bueno, y señaló que el director George Miller aceptó incorporar ese enfoque al personaje

Un personaje que ya pertenece al imaginario popular

La actriz también habló del alcance que ha tenido Furiosa fuera de la pantalla. Dijo que ha visto tatuajes del personaje, ha conocido a niños que llevan su nombre y ha comprobado que su figura trascendió el cine para convertirse en un símbolo reconocible

Aun así, rechazó la idea de verse a sí misma como una heroína. Se definió como una persona imperfecta y dijo que prefiere convivir con esa idea antes que convertirse en un modelo idealizado. En el cierre, dedicó su mayor reconocimiento a Miller y admitió con ironía que no revisa la película desde hace años, por lo que esa misma noche comprobaría si seguía funcionando