Los chiles poblanos rellenos de queso y elotitos de lata destacan por su mezcla de texturas: un exterior asado y un interior suave y cremoso. Es una receta práctica, con ingredientes básicos, pensada para resolver una comida sin complicaciones
Un clásico sencillo con buen resultado
La preparación parte de chiles poblanos asados y pelados, abiertos para rellenarlos con una mezcla de queso fundente y elote de lata. Si se llevan al horno, el relleno gana cremosidad y el queso se derrite mejor
Este platillo suele funcionar como plato principal o como acompañamiento. También combina bien con arroz blanco, tortillas de maíz y una cerveza bien fría
Rinde cuatro porciones
La receta alcanza para 4 porciones, es decir, un chile poblano grande por persona
Conservación y recalentado
Puede guardarse en refrigeración, dentro de un recipiente hermético, hasta por 2 días. Para recalentar, lo ideal es usar horno o sartén, así conserva mejor su textura cremosa