El Consejo de Ministros tiene previsto dar luz verde este martes al proyecto de ley del nuevo estatuto marco del personal del Sistema Nacional de Salud. Tras su aprobación, la reforma deberá iniciar su recorrido parlamentario en el Congreso
El texto introduce cambios relevantes en las condiciones laborales del sistema sanitario público. Entre ellos, elimina las guardias médicas de 24 horas, fija su duración máxima en 17 horas y prohíbe que se enlacen con una jornada ordinaria. También establece un tope de 45 horas semanales, por debajo del máximo de 48 horas recogido en la normativa europea
Choque con los sindicatos médicos
Las principales organizaciones médicas rechazan el proyecto porque consideran que no responde a sus reivindicaciones. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz y la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo reclaman un estatuto propio para médicos y facultativos, con mesa de negociación específica
Además, piden una nueva clasificación profesional, denominada A1+, y una jornada máxima de 35 horas semanales, un límite que ya se aplica en varias comunidades autónomas
Durante el último año, los sindicatos médicos convocaron cinco jornadas de huelga y advirtieron antes del verano de que endurecerían sus protestas si no había avances. Ahora contemplan un paro indefinido a partir de septiembre
El texto avanza sin cambios
El Ministerio de Sanidad cerró el proyecto tras tres años de negociación con los sindicatos de base. La reforma ya había pasado por una primera lectura en el Consejo de Ministros el pasado 2 de junio y, según fuentes gubernamentales, se remitirá ahora a las Cortes para su tramitación
Durante las conversaciones, varias comunidades autónomas pidieron reabrir el diálogo y revisar el contenido. La ministra de Sanidad, Mónica García, descartó esa posibilidad, igual que los sindicatos con los que el departamento alcanzó el acuerdo
Enfermería, a favor de que prospere
Otros colectivos incluidos en el estatuto marco ven con buenos ojos que la reforma salga adelante. Entre ellos está el personal de Enfermería, que espera que la ley reconozca su categoría profesional como grado universitario
En la actualidad, esa clasificación sigue vinculada a la antigua diplomatura, pese a la evolución de la formación universitaria y de las competencias profesionales del sector