China se presenta al Mundial femenino de básquet con una ventaja que nadie puede ignorar: la estatura de sus internas. En Berlín, el foco estará puesto desde el primer partido, ante Estados Unidos, en la combinación de Zhang Ziyu y Han Xu, dos jugadoras que obligan a cualquier rival a modificar su plan
Una amenaza que cambia el partido
Zhang, de 19 años y 2,21 metros, hará su estreno mundialista. Han, de 2,08 metros, ya es conocida por el seleccionado estadounidense por su paso por la WNBA con New York Liberty. La tercera pieza que completaba ese frente interior, Li Yueru, de 2,01 metros, no podrá participar porque informó que su pasaporte se extravió en el correo
China debutará el viernes frente a la campeona defensora en una cita que medirá de entrada el alcance real de su propuesta. Zhang no estuvo en la final de 2022, cuando Estados Unidos ganó 83-61 en Sydney y consiguió su cuarto título consecutivo
El salto de Zhang al escenario grande
La joven pívot ya había dado señales en el último Asia Cup femenino, donde debutó con la mayor, ayudó a China a obtener el bronce y firmó promedios de 14,8 puntos y 5,5 rebotes. Su compañera Han destacó ese rendimiento y subrayó que el Mundial es la ocasión para que el resto del planeta la conozca
Hija de dos exjugadores, Zhang llegó al básquet impulsada por su madre. Dentro del plantel, Han asume el papel de referente por edad y experiencia. Con 26 años, insiste en acompañar a las más jóvenes y en recordar que la nueva figura todavía está dando sus primeros pasos
Expectativa y cautela en el debut
Zhang no jugó el amistoso previo ante Francia y tampoco trabajó a la vista de la prensa en los espacios habilitados durante miércoles y jueves. Han explicó que necesitaba descanso y que había entrenado algo antes de la apertura a los medios. Si está disponible, su sola presencia obligará a Estados Unidos a ajustar marcas y ayudas cerca del aro
Del lado estadounidense, Sonia Citron anticipó que la idea será defender en conjunto y no dejar expuesta a una sola jugadora en el uno contra uno. Más allá de ese cruce inicial, el panorama general ubica a Francia y Australia como las principales amenazas para volver a discutirle el torneo a Estados Unidos
China, sin embargo, suma ahora un recurso que no tenía hace cuatro años: una atacante interior capaz de alterar los partidos desde el primer salto. Para Han, la consigna es simple: enfocarse en cada encuentro y aislarse del ruido exterior