Jordania, uno de los aliados más firmes de Estados Unidos en Medio Oriente, paga un costo creciente por esa relación: sus bases militares se convirtieron en blanco de repetidos ataques iraníes con drones y misiles

A esa amenaza se suman otras tensiones internas y regionales, entre ellas una economía debilitada, el impacto de millones de refugiados y la inestabilidad en la vecina Cisjordania, donde han aumentado los ataques de colonos israelíes contra palestinos

Aun con ese escenario, las autoridades jordanas sostienen que mantendrán el vínculo con Washington. Durante décadas, el reino ha buscado profundizar su cooperación en seguridad y presentarse como un socio confiable de Occidente en una región marcada por los conflictos

Una alianza pensada para contener riesgos

Analistas señalan que esa asociación le ofrece a Jordania una forma de protegerse frente a los intentos de Irán de desestabilizar a sus vecinos. El rey Abdalá II ya había advertido el año pasado que la sucesión de crisis globales y regionales podía desbordar los límites del conflicto en Oriente Medio

Desde que asumió el trono en 1999, Abdalá reforzó de manera constante los lazos entre Ammán y Washington. Su gobierno recibió respaldo de distintos sectores políticos en Estados Unidos y de varios líderes internacionales

Jordania también colaboró con ayuda logística e inteligencia en la invasión de Irak de 2003 encabezada por Estados Unidos y participó en la lucha contra el Estado Islámico en Siria e Irak

Instalaciones clave para operaciones militares

El acuerdo de cooperación en defensa firmado en 2021 dio acceso a fuerzas y contratistas estadounidenses a 12 instalaciones militares en territorio jordano. Además, la base aérea Muwaffaq Salti fue utilizada como centro logístico para aviones de transporte y aeronaves de combate estadounidenses

Funcionarios y analistas consideran que la ubicación de Jordania resulta estratégica para la campaña de Estados Unidos frente a Irán. Esa posición, sin embargo, también convierte al reino en un objetivo

La presencia de tropas estadounidenses en el país forma parte de un despliegue más amplio en la región. Una parte importante del presupuesto jordano también depende de fondos provenientes de Washington

Presión externa y fragilidad interna

La economía jordana atraviesa dificultades por el aumento del precio de la energía, la inflación y la carga que supone albergar a millones de refugiados. El turismo, además, no logra recuperarse al ritmo esperado

En paralelo, el aumento de la violencia de colonos israelíes en Cisjordania preocupa a los jordanos, que temen un nuevo desborde que empuje a más palestinos hacia su territorio

Desde Ammán, el canciller Ayman Safadi defendió el derecho del país a tomar sus propias decisiones y rechazó el argumento de Teherán. Aseguró que Jordania es un Estado soberano y que no fue parte de esa guerra