Christa Pike espera en el corredor de la muerte de Tennessee la resolución de sus últimos recursos legales. Si no obtiene una suspensión, será ejecutada mediante inyección letal el 30 de septiembre
De concretarse, sería la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años. También sería la primera persona ejecutada en el estado, durante la era moderna de la pena capital, por un delito cometido a los 18 años, según sus abogados
Un asesinato cometido en 1995
Pike tenía 18 años cuando, junto con su novio Tadaryl Shipp, golpeó y torturó hasta la muerte a Colleen Slemmer, de 19 años. Ambas se habían conocido en un campamento de formación laboral para adolescentes con problemas
El cuerpo de Slemmer fue encontrado con un pentagrama grabado en el pecho. Pike había dicho que la joven la había insultado e intentado quitarle a su pareja. Durante el juicio, dos residentes del campamento declararon que Pike se había jactado del crimen y que incluso les había mostrado un fragmento del cráneo de la víctima
En 1996, Pike fue condenada a muerte. Shipp, que tenía 17 años al momento del asesinato, recibió una pena de prisión perpetua con posibilidad de libertad condicional
La clemencia fue rechazada
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazó la solicitud para transformar la pena capital en cadena perpetua. La petición presentada por la defensa tenía 226 páginas y también recibió objeciones por parte de expertos de Naciones Unidas en derechos humanos
Los abogados sostienen que la decisión deja sin resolver cuestionamientos sobre el protocolo de ejecución y sobre la aplicación de la pena de muerte a una persona que era apenas mayor de edad cuando cometió el delito
La Corte Suprema de Tennessee ya había concluido que Pike no demostró circunstancias suficientes para obtener la conmutación de la condena. Esta semana, además, rechazó su pedido para detener la ejecución. La defensa recurrió entonces a la Corte Suprema de Estados Unidos en busca de una suspensión de último momento
Una infancia marcada por abusos
Los abogados de Pike afirman que su jurado no pudo conocer plenamente el historial de violencia y abandono que sufrió durante su infancia. Documentos elaborados por especialistas describen abusos físicos y sexuales cometidos por parejas de su madre y por el novio de su abuela
Según esas evaluaciones, Pike fue violada cuando tenía 11 y 17 años. También habría sufrido una grave negligencia familiar y no habría recibido apoyo cuando contó lo sucedido
La psicóloga forense Diana McCoy investigó esos antecedentes en 1995, pero no fue llamada a declarar durante el juicio. Tampoco fueron convocados varios testigos que había recomendado. Años después, una nueva defensa planteó que había existido una asistencia legal ineficaz, aunque un juez desestimó el reclamo
En 2021, Pike fue diagnosticada con trastorno bipolar mientras estaba presa y comenzó a recibir medicación. Una evaluación realizada en 2023 indicó además la presencia de trastorno de estrés postraumático y episodios maníacos no tratados
La defensa sostiene que esas condiciones influyeron en la forma en que Pike percibió la amenaza y en su incapacidad para controlar sus emociones al momento del crimen. También argumenta que, si el caso se juzgara hoy, su edad y sus antecedentes podrían impedir una condena a muerte
La postura de la familia de la víctima
May Martínez, madre de Colleen Slemmer, respalda la ejecución. Considera que Pike debe pagar por el asesinato y afirma que la muerte de su hija sigue siendo una herida diaria
Una organización dedicada a los derechos de las víctimas recaudó fondos para ayudar a Martínez a viajar a Tennessee y presenciar la ejecución. El grupo sostiene que la condena fue decidida por un jurado y que su cumplimiento responde al deseo de la familia
El pedido de un equipo femenino
Pike solicitó que durante el día de la ejecución la atienda exclusivamente personal femenino. Alega que ser inmovilizada por hombres podría agravar el trauma asociado con los abusos que sufrió
Las autoridades penitenciarias dijeron que intentarán que guardias mujeres la trasladen hasta el lugar de la ejecución, aunque no ofrecieron una garantía
Entre la culpa y la posibilidad de redención
Ashlee Sellars, una amiga que conoció a Pike en prisión, mantiene contacto con ella desde las celdas de una unidad de máxima seguridad. Sellars considera que la madre de Slemmer tiene derecho a reclamar justicia, pero también cree que Pike merece una oportunidad de redención
Sellars conoció a Pike mientras cumplía una condena de 25 años por su participación en un robo con homicidio. Actualmente trabaja en iniciativas vinculadas con la reforma judicial y la defensa de víctimas de delitos
En Tennessee, la ejecución permanece pendiente de una decisión federal. Si no prosperan los recursos, Pike será sometida a la inyección letal el 30 de septiembre