Los Ángeles. Cinco de los seis hijos de Jerry Buss sostienen que avanzarán con la venta de la parte minoritaria que aún conserva el fideicomiso familiar sobre los Lakers, aun cuando su hermana Jeanie se opone al acuerdo

Johnny, Jimmy, Janie, Joey y Jesse Buss dijeron que siguen alineados en esa decisión y que planean llevar el proceso adelante de manera cuidadosa y respetuosa. El grupo ya había votado para desprenderse del 17,8% que todavía permanece en manos del trust familiar

Una venta que reabre la interna familiar

La participación sería adquirida por Josh Kushner y Bob Iger, quienes al mismo tiempo toman el control mayoritario de la franquicia desde Mark Walter. Jeanie Buss respondió que piensa bloquear la operación a través de un planteo legal y sostiene que no pueden vender esas acciones sin su autorización

Si la venta se concreta, Jeanie dejaría de estar habilitada para seguir como gobernadora de los Lakers, un cargo que tiene garantizado al menos hasta 2030 según el acuerdo que firmó el año pasado, cuando Walter compró la mayoría del equipo por una valuación de 10.000 millones de dólares

El nuevo movimiento societario elevaría todavía más el precio de la franquicia, que ahora quedaría valuada en 12.500 millones de dólares. Jeanie Buss ocupa la gobernación desde la muerte de su padre, en 2013, y fue quien encabezó la decisión familiar de venderle a Walter

La tensión entre los hermanos viene de largo. Joey y Jesse fueron apartados de sus puestos en la estructura deportiva del club en noviembre pasado, y no todos estaban de acuerdo con ceder el control mayoritario el año anterior

Antes, Jeanie había desplazado a Jim Buss de sus funciones de máxima responsabilidad en básquetbol y luego hubo una demanda entre hermanos en medio de otro intento de removerla del manejo del equipo

Walter, además, enfrenta una investigación federal por cuestiones impositivas