Las tapas de empanada, sobre todo las de hojaldre o las elaboradas con grasa o manteca, pueden transformarse en facturas caseras sin demasiado trabajo. Si te sobró masa, no hace falta guardarla en el freezer: podés aprovecharla para preparar opciones dulces para acompañar el mate

Además de simplificar la preparación, este recurso reduce el tiempo de cocción y evita ensuciar tanto la cocina. Según la forma de la tapa, el resultado puede variar y dar lugar a distintas versiones

Varillas dulces, una opción simple y crocante

Con tapas de empanada de hojaldre, estirá la masa con un palo de madera hasta formar un rectángulo parejo. Después cortá tiras rectas y armá una trenza con tres de ellas

Colocá las varillas en una bandeja enmantecada, pincelalas con agua y espolvoreales azúcar. Lleválas a un horno precalentado a 200 °C hasta que queden doradas. Antes de servirlas, dejalas enfriar

Pasteles con dulce en el centro

Estirá dos tapas de hojaldre hasta darles forma cuadrada. Superponé una sobre otra y humedecé apenas el centro para que se unan. La combinación debe quedar con forma de estrella

En el centro colocá un cubo de dulce de membrillo o de batata. Repetí el armado con otras dos tapas por encima. Cociná en horno precalentado a 190 °C y, al retirarlos, cubrilos con almíbar

Medialunas caseras

Estirá la masa en forma de rectángulo y cortá triángulos. Enrollá cada uno desde la base hasta la punta y cerrá la pieza para darle forma de medialuna

Horneá a 190 °C hasta que estén cocidas. Cuando salgan del horno, terminá con almíbar por encima

Cañoncitos con dulce de leche

Forrá un cilindro del mismo ancho que la tapa con papel aluminio. Después envolvelo con la masa y retiralo con cuidado para que la forma se mantenga durante la cocción

Horneá a 200 °C hasta que estén listos. Una vez fríos, rellenalos con dulce de leche y espolvoreales azúcar impalpable

Pañuelitos de membrillo

Cortá cada tapa de hojaldre en cuadrados. En el centro de cada uno colocá un cubo de dulce de membrillo y pintá los bordes libres con agua

Doblalos para formar los pañuelitos y lleválos a un horno precalentado a 200 °C. Cuando estén listos, dejalos enfriar antes de servir