Un verano para aislarse
SOUTH BEND, Ind. — C.J. Carr pasó el verano entre ping-pong, golf, reuniones con sus compañeros y trabajo de campo. Mientras afuera crecían los elogios y las proyecciones sobre un posible candidato al Trofeo Heisman y sobre una campaña grande para Notre Dame, el quarterback prefirió concentrarse en competir y en no dejarse llevar por el ruido
Para Carr, gran parte de esa conversación nace en las redes sociales y se amplifica fuera del vestuario. La prioridad, insistió, fue seguir entrenando, convivir con el plantel y llegar a la temporada con la mente despejada
Una temporada que cambió el contexto
El panorama con el que vuelve es distinto al del año pasado. En 2025, el pasador de 1,88 metros y 97 kilos fue titular en los 12 partidos, lanzó al menos un pase de anotación en cada uno y ayudó a encadenar 10 victorias consecutivas después de un arranque de 0-2
Su producción también sostuvo a una ofensiva que terminó segunda en la FBS en puntos por partido, con 41,8. Carr completó una campaña de 2.741 yardas aéreas y 24 touchdowns, con una actuación destacada ante Arkansas, rival al que castigó con 354 yardas y cuatro anotaciones por aire
Más química, más herramientas
Esta vez regresa con una idea más clara de lo que significa liderar como veterano. Notre Dame también buscó reforzar la relación entre el mariscal y sus receptores durante el verano, con actividades de grupo en Jacksonville, Florida, y mucho tiempo compartido fuera del campo
Jordan Faison y Jaden Greathouse siguen como socios de ataque, mientras que Mylan Graham y Quincy Porter, llegados desde Ohio State, amplían las opciones del equipo. Carr cree que ese grupo hace más simple el trabajo del ataque, sobre todo frente a coberturas hombre a hombre
Lectura rápida y respaldo interno
Marcus Freeman valora de Carr algo más que el brazo. El entrenador considera que su herencia futbolística le da una ventaja y lo describió como un jugador capaz de anticipar defensas y evitar jugadas negativas antes de que se agote el tiempo de comunicación entre banco y campo
Greathouse, por su parte, sostiene que el crecimiento del quarterback siguió durante la primavera y el verano. A su entender, Carr se ve más sólido al mando del equipo y de la ofensiva, un paso que también fortalece la conexión con sus receptores
La primera prueba
Notre Dame abrirá su nueva etapa el 6 de septiembre ante Wisconsin en Lambeau Field. Para Carr, la consigna es simple: dejar que hablen los resultados y no la expectativa