BIRMINGHAM, Inglaterra. Sebastian Coe planteó una fórmula sencilla para evitar la intromisión política en el deporte internacional: los gobiernos pueden estar presentes, pero no deben tomar el mando
El presidente de World Athletics hizo esas declaraciones durante los campeonatos europeos, al responder sobre los riesgos de turbulencia política de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028
Relación con los gobiernos, pero sin control político
Coe sostuvo que organizar grandes eventos exige una relación de trabajo sólida con las autoridades, como ocurrió con Londres 2012, donde tuvo responsabilidades en la candidatura y en la organización
Al mismo tiempo, advirtió que cuando surgen intentos de influir en una decisión deportiva, las federaciones deben tener la fortaleza institucional para responder y preservar su autonomía
El ex legislador británico remarcó que no tener vínculo con los gobiernos también sería un error, porque la ejecución de los Juegos depende en parte de áreas sensibles como seguridad, defensa y finanzas
El negocio privado como fuente de ingresos
Consultado por la posible entrada de capital privado en el atletismo, Coe dijo que no se trata de un terreno desconocido y recordó que durante la última década fondos de inversión y patrimonios soberanos han puesto dinero en distintos deportes
Señaló que varias federaciones atléticas ya estudian alianzas con inversores externos para reforzar sus ingresos y consideró que esa discusión es clave para el futuro del deporte
Aun así, insistió en que cualquier acuerdo debe ir acompañado por controles, gobernanza clara y consultas suficientes para que se entienda el objetivo y la ejecución del negocio
World Athletics, además, afronta vencimientos de contratos de televisión y patrocinio en 2029, lo que vuelve urgente esa búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento
Defensa de la sanción a Rusia
Coe también confirmó que se presentará ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo para defender la prohibición de competir impuesta a los atletas rusos
La entidad mantiene la sanción aplicada tras la invasión rusa a Ucrania, pese a que el Comité Olímpico Internacional levantó en julio la suspensión sobre su comité nacional y flexibilizó el acceso de deportistas como neutrales en otros deportes
Coe sostuvo que la decisión de World Athletics responde a la integridad de la competencia y no a una cuestión de pasaportes o política