BOGOTÁ.- Los equipos de rescate trabajaron durante la madrugada del jueves contra reloj en Colombia, donde unas 500 personas siguen desaparecidas cuando se cumple el límite de 72 horas desde el terremoto

El sismo, de magnitud 7,4 y ocurrido el lunes, es el más fuerte registrado en el país en este siglo. Según los datos oficiales, ya dejó más de 287 muertos y alrededor de 3500 heridos

La búsqueda entra en su tramo final

La administración de Abelardo De La Espriella informó que los desaparecidos podrían estar bajo los escombros de más de 100 edificios derrumbados, en especial en Cali y Pereira, dos de las ciudades más afectadas

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, sostuvo el miércoles que las labores de rescate estaban entrando en la fase final

En el Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi anunció el cierre de las operaciones de búsqueda tras el rescate de una familia. Señaló que, desde ahora, el esfuerzo se concentrará en asistir a los damnificados y revisar la infraestructura dañada

Alerta por réplicas y daños inestables

El Servicio Geológico Colombiano reportó más de 150 réplicas desde el movimiento principal, lo que aumenta el riesgo para sobrevivientes y rescatistas que trabajan entre estructuras inestables

En Cali, los voluntarios colaboraban con cadenas de baldes mientras maquinaria pesada retiraba escombros. Al mismo tiempo, personal municipal recogía ropa, documentos y otros objetos para su posterior clasificación y entrega a las familias

Las tareas continúan con apoyo de equipos certificados de Israel, Ecuador, El Salvador y Estados Unidos

Emergencia y reconstrucción

Para coordinar la respuesta, el vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, viajaron a Quibdó, capital del Chocó

De La Espriella declaró la catástrofe como una emergencia económica y dispuso tres días de duelo nacional. Además, anunció un fondo especial para reconstruir hospitales, escuelas y más de 11.000 viviendas destruidas

El desastre se presenta así como la primera gran prueba para el nuevo mandatario, que llegó al poder hace menos de una semana y ahora debe sostener el auxilio a los afectados y financiar la reconstrucción en medio de la crisis