Colorado y Washington, dos estados que suelen votar por el Partido Demócrata, podrían someter a consulta popular restricciones para que mujeres y niñas trans participen en competencias deportivas femeninas
Las iniciativas fueron impulsadas por activistas después de que funcionarios estatales rechazaran medidas similares. Es la primera vez que este tipo de prohibiciones llega directamente a los votantes
Un debate que cruza las divisiones partidarias
Los promotores sostienen que las medidas protegerían las categorías deportivas y los espacios destinados a mujeres y niñas. Una encuesta nacional realizada en junio indicó que cerca de siete de cada diez votantes registrados apoyan impedir la participación de mujeres y niñas trans en equipos femeninos. Alrededor de una cuarta parte se opone
Entre los demócratas, las opiniones aparecen divididas casi por partes iguales. En Colorado, la ausencia de encuestas públicas sobre la iniciativa, que también abarcaría el deporte universitario, dificulta anticipar el resultado
Veintisiete estados ya cuentan con leyes de este tipo. Todos los estados donde los republicanos controlan tanto la legislatura como la gobernación están incluidos en ese grupo. La Corte Suprema avaló las prohibiciones estatales en materia deportiva, mientras que el gobierno de Donald Trump adoptó medidas para revertir protecciones destinadas a las personas trans
La disputa sobre la ventaja competitiva
No existe un consenso claro sobre si las mujeres y niñas trans tienen una ventaja competitiva. La discusión depende de factores como la edad, el deporte practicado, si la atleta atravesó la pubertad masculina y el tiempo que recibió terapia hormonal
Ahnaleigh Wilson, una estudiante de 17 años de una escuela secundaria de Washington, contó que ganó todas sus carreras de 1.600 metros durante séptimo y octavo grado hasta quedar segunda frente a una atleta trans en una competencia importante. Desde entonces se pronuncia contra la participación de niñas trans en esas categorías
Quienes se oponen a las prohibiciones consideran que excluir a las atletas trans también constituye una forma de injusticia. Además, señalan que la cantidad de niñas trans que participan en deportes escolares representa una fracción mínima del total
Washington no tiene un registro oficial. La organización que impulsa la consulta calcula que identificó a 16 atletas trans, aunque admite que podría haber más. En los deportes supervisados por la asociación interescolar estatal participan unas 101.000 niñas, una cifra que cuenta dos veces a quienes practican más de una disciplina
El punto más controvertido: cómo aplicar la norma
La propuesta de Washington exigiría que un profesional de la salud verificara el “sexo biológico” de cada estudiante mediante uno o más elementos: anatomía reproductiva, composición genética o niveles normales de testosterona producida por el organismo
Los partidarios describen el procedimiento como una verificación sencilla basada en la historia clínica. Sus detractores creen que el texto podría exigir inspecciones genitales o pruebas costosas
Quienes cuestionan la medida temen que ese requisito reduzca la participación deportiva de todas las niñas, sean trans o no. Algunos votantes también expresaron rechazo a la posibilidad de someter a menores a exámenes médicos para determinar su elegibilidad
Campañas con otros intereses en juego
En Colorado, los grupos que se oponen a las medidas relacionadas con las personas trans recaudaron casi 4 millones de dólares, más de 20 veces lo obtenido por sus impulsores
En Washington, el grupo que promueve la prohibición recaudó más de 7,8 millones de dólares para impulsar tres consultas. Las otras dos ampliarían el acceso de los padres a los registros escolares de orientación y derogarían un impuesto recientemente aprobado sobre los ingresos superiores a un millón de dólares
Analistas políticos creen que la iniciativa deportiva podría atraer votos para las otras propuestas. El resultado de las consultas será observado como una señal sobre el futuro de las restricciones a las personas trans en estados donde los legisladores habían rechazado medidas similares