En los primeros días de septiembre comenzará el traslado de detenidos desde el penal de Villa Devoto hacia la nueva cárcel de Marcos Paz. Aunque todavía quedan definiciones operativas, las primeras unidades del complejo estarían en condiciones de ponerse en funcionamiento desde el mes próximo
Un penal pensado para 2200 internos
El nuevo establecimiento tendrá capacidad para alojar a 2200 personas. De ese total, 1500 lugares estarán destinados a la población actual de Villa Devoto, mientras que los 700 restantes se cubrirán con presos alojados en alcaldías y comisarías de la Ciudad
Ese movimiento buscará aliviar la situación de las dependencias porteñas, que hoy concentran a más de 2000 detenidos. Según la jurisdicción de las causas, gran parte de esas personas debería estar alojada en cárceles federales
Una obra reactivada después de años de demoras
El proyecto de Marcos Paz forma parte de un entendimiento entre la Nación y la Ciudad que también prevé la transferencia del complejo a la órbita nacional. La construcción había quedado frenada en 2020 y fue retomada en el marco de ese acuerdo
Fuentes oficiales señalaron además que el convenio contempla ampliar plazas en el Servicio Penitenciario Federal mediante espacios modulares en el Complejo Penitenciario Federal IV y en la Unidad 19, en Ezeiza, con capacidad para hasta 400 detenidos de manera permanente
Villa Devoto, con destino urbano y de memoria
Cuando ya no queden internos en Villa Devoto, la última cárcel federal ubicada en territorio porteño, el predio será urbanizado. El plan incluye espacios verdes y un sector de memoria en recuerdo de la masacre del Pabellón N° 7, ocurrida en 1978, cuando murieron 65 internos en un incendio
Más plazas para la Ciudad
Otra medida para descomprimir las comisarías será la apertura de la Alcaldía General de la Ciudad, que empezará a recibir acusados por delitos cometidos en territorio porteño a partir de enero próximo
Ese centro tendrá capacidad para 400 internos y contará con espacios para estudio y trabajo, además de salas de audiencias para fiscales y jueces, con el objetivo de evitar traslados a sedes judiciales
En paralelo, la Ciudad avanza con la puesta en marcha de su propio Servicio Penitenciario y de Reintegración Social, creado por ley en noviembre de 2025. Los futuros guardiacárceles se capacitan en el Instituto Superior de Seguridad Pública, y a principios de septiembre se presentará a la plana mayor de la nueva fuerza