Las emociones forman parte de la vida cotidiana y tienen una influencia directa en nuestros vínculos. Sin embargo, no siempre sabemos identificarlas ni responder de una manera que evite mayores conflictos

Sentir algo no lo convierte en una verdad

Una emoción intensa puede parecer completamente real, pero no constituye una verdad objetiva. Se trata de una reacción psicofisiológica que involucra al cuerpo y señala que hay una situación que debemos atender

El cuerpo también ayuda a regular lo que sentimos

Las emociones no disminuyen únicamente mediante el análisis o la explicación racional. La respiración lenta, un cambio de postura, caminar o realizar actividad física pueden ayudar a reducir su intensidad

Cuando aparece el miedo, por ejemplo, el movimiento y el desgaste físico pueden colaborar con el proceso de regulación emocional

Descargar la emoción no siempre produce alivio

Expresar el enojo de manera explosiva tampoco garantiza calma. Gritar o reaccionar sin medida puede reforzar una respuesta automática y hacer que, con el tiempo, la intensidad de las reacciones sea cada vez mayor

Nombrar la emoción en lugar de negarla

Intentar evitar la tristeza, la bronca o el llanto no hace que desaparezcan. En algunos casos, la evitación puede aumentar el sufrimiento y hacer que aquello que se quiso esquivar regrese con más fuerza

Como las emociones nacen en el cerebro y se expresan en todo el cuerpo, no es posible eliminarlas por completo. Una alternativa consiste en reconocerlas y ponerlas en palabras: “tengo miedo”, “estoy furioso” o “estoy ansiosa”. Identificar lo que ocurre permite administrarlo mejor y reduce el riesgo de trasladarlo a otras personas

Esperar antes de tomar decisiones

Frente a una emoción intensa, la propuesta es no actuar de inmediato. La reacción fisiológica puede disminuir luego de algunos minutos, siempre que no se la alimente con pensamientos ni se responda bajo su impulso

Una persona puede reconocer su enojo y decidir no actuarlo. Cuando la intensidad baja, resulta más sencillo preguntarse qué puede hacer para sentirse mejor y cuidar sus relaciones