Antes de que ocurra un fenómeno meteorológico severo, como un huracán, una inundación o una tormenta de nieve, las autoridades de Estados Unidos pueden declarar el estado de emergencia para acelerar la respuesta y liberar recursos destinados a proteger a la población

En general, el gobernador firma una orden ejecutiva en la que identifica las zonas que podrían verse afectadas por el mal tiempo previsto

La medida autoriza a las agencias de gestión de emergencias a preparar planes de respuesta, distribuir tareas y coordinar las operaciones necesarias

Qué recursos pueden movilizarse

Entre los organismos que pueden ser convocados se encuentra la Guardia Nacional, que puede participar en tareas de búsqueda, rescate y seguridad general

También puede intervenir la patrulla de carreteras para hacer cumplir los cierres de rutas, mientras que el departamento de salud puede organizar servicios médicos de emergencia

La declaración permite que las agencias estatales brinden asistencia directa a los gobiernos locales y suspende normas que podrían dificultar la ejecución de los planes de emergencia

Además, el estado puede establecer acuerdos con otras jurisdicciones para solicitar apoyo y coordinar recursos adicionales

La declaración estatal también constituye el primer paso necesario para pedir ayuda financiera al gobierno federal a través de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA)

El presidente de Estados Unidos puede emitir una declaración federal de desastre después de recibir la solicitud del gobernador y analizar las evaluaciones de daños realizadas por FEMA