Durante mucho tiempo, la escala sismológica de Richter, también llamada escala de magnitud local, fue el estándar para medir la magnitud de un sismo. Fue desarrollada en 1935 por Charles Francis Richter y Beno Gutenberg

Con el paso de los años, ese método quedó limitado para registrar temblores más intensos. Al medir terremotos grandes, la escala ya no podía distinguir con precisión entre eventos de alta magnitud y tendía a tratarlos como si fueran equivalentes

La medición actual de los terremotos

Hoy, la referencia principal es la escala de magnitud de momento, introducida en 1979 por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori. Este sistema conserva la lógica general de la medición sísmica, pero permite estimar con mayor exactitud la energía liberada en terremotos superiores a 6,9

Otra herramienta habitual es la escala Mercalli Modificada, compuesta por doce niveles, desde I hasta XII. A diferencia de la anterior, esta no mide magnitud sino intensidad, es decir, los efectos que el sismo produce sobre el terreno, las construcciones y las personas

Su uso depende de factores como la resistencia de los edificios, las características del suelo y la distancia al epicentro. En la Argentina, este sistema suele emplearse para describir de qué manera un movimiento telúrico impactó en la zona afectada