Mientras en la zona de Monumento a la Revolución avanzaba otra actividad oficial, a unas calles decenas de familias alzaban la voz con una misma pregunta: “¿Dónde están?”. La movilización reunió a madres buscadoras, colectivos y personas solidarias que caminaron del Ángel de la Independencia al Hemiciclo a Benito Juárez
Una jornada para hacer visibles a los ausentes
La protesta se realizó con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. Durante la jornada, los reclamos se dirigieron también al gobierno federal, luego del anuncio sobre personas localizadas y de las 10 acciones presentadas para fortalecer la Estrategia Nacional de Búsqueda de Personas
En la Glorieta de las y los desaparecidos se celebró una misa ecuménica encabezada por el padre Arturo Carrasco. Ahí, familiares, colectivos y personas solidarias colocaron 2 mil 500 fichas de búsqueda sobre las vallas que rodean el espacio, cubriéndolo por completo como un recordatorio de la crisis que enfrenta el país
De acuerdo con las cifras difundidas durante la jornada, en México hay 132 mil 836 personas con estatus de desaparición o no localizadas
Consignas, fichas y exigencia de justicia
La marcha partió alrededor de las 14:00 horas con la participación de colectivos como Luciérnagas Buscadoras, Corazones Robados y Mariposas Buscando Corazones. Al frente avanzó el Ajolote Buscador, convertido en símbolo de protesta frente a la llamada “ajolotización” de la ciudad
Las familias caminaron con lonas, pancartas y fichas de búsqueda por Paseo de la Reforma y avenida Juárez. También extendieron mantas con mensajes como “Los desaparecidos son de todos” y con los rostros de miles de víctimas
Durante el trayecto hubo episodios de indiferencia y revictimización. Algunas personas se negaron a recibir las fichas, y una madre buscadora fue increpada por un hombre ajeno a la movilización, quien la responsabilizó por la desaparición de su hijo
Casos que siguen sin respuesta
Entre quienes participaron hubo personas solidarias que acompañaron casos de otras entidades. Ana Karen y Ana Lilia explicaron que apoyaban a la familia de Erik Hernández Cruz, joven de 19 años desaparecido el 3 de mayo de 2026 en Orizaba, Veracruz
Contaron que el joven salió de trabajar con un amigo y desde entonces no se sabe nada de él. Dijeron que la familia no pudo viajar a la capital, por lo que decidieron llevar su caso a la marcha para pedir que no caiga en el olvido
Cuando el contingente pasó por el antimonumento dedicado a los 43 normalistas de Ayotzinapa, las familias contaron del 1 al 43 como acto de memoria. Más tarde, en el Hemiciclo a Juárez, varias mujeres tomaron el micrófono para nombrar a sus desaparecidos y exigir avances en las investigaciones
Una de ellas fue Mary Palacios, hija de Guadalupe Ruiz González, desaparecida desde el 30 de septiembre de 2024. Su llamado fue directo: pidió a la ciudadanía no retirar ni desprender las fichas de búsqueda, porque detrás de cada una hay familias que han perdido trabajo, identidad y parte de su vida en la búsqueda de sus seres queridos
Por algunas horas, las calles cercanas al Zócalo quedaron cubiertas por consignas, fotografías y exigencias de justicia. La demanda fue una sola: que la búsqueda no pare hasta encontrarles