Robert Gawlitza, exgerente de una tienda Circle K en Scottsdale, Arizona, quedó en el centro de una disputa por un premio de US$12,8 millones después de comprar un boleto de lotería que había quedado sin pagar
Una compra que terminó en conflicto
El caso se remonta al 25 de noviembre de 2025, cuando Gawlitza encontró US$25 en boletos del juego The Pick que una clienta había dejado en el local la noche anterior. El empleado sostuvo que, por una política interna no escrita, estaba obligado a comprarlos
Según su versión, primero registró su salida al terminar un turno, se cambió de ropa, compró el boleto y después volvió a fichar para un segundo turno. También admitió que ya sabía que uno de esos boletos correspondía a un premio de US$12,8 millones cuando pagó US$10 por él
Gawlitza aseguró que no actuó con mala fe y que incluso avisó por mensaje de texto a su gerente de distrito, quien le habría dado autorización. Más tarde, dijo, la compañía cambió de postura, empezó a interrogarlo sobre el billete y envió a un representante para retirarlo
La empresa cuestiona la titularidad
Circle K sostiene que la compra se hizo mientras Gawlitza estaba trabajando y que eso viola sus reglas. Por ese motivo, llevó el caso ante el Tribunal Superior del Condado de Maricopa para que se determine quién tiene derecho al premio
Varios exempleados y trabajadores actuales presentaron declaraciones juradas en las que afirmaron que existía una práctica para que los empleados compraran los boletos impresos no vendidos. Explicaron que la medida buscaba evitar impresiones innecesarias, ya que la empresa paga una comisión por cada billete emitido
De acuerdo con esos testimonios, si un trabajador ganaba dinero tras comprar un boleto no vendido, podía quedarse con el premio
El reclamo de limpiar su nombre
Gawlitza dijo que nunca se consideró dueño del dinero y que llegó a hablar con otros empleados para compartirlo. También afirmó que el conflicto afectó su reputación y sus posibilidades de conseguir trabajo, porque al buscar su nombre aparecen referencias al caso
Tras su despido, intentó esperar a que el boleto venciera. La lotería de Arizona daba 180 días para reclamar el premio, plazo que expiraba en mayo. Sin embargo, un juez suspendió ese vencimiento hasta resolver quién es el verdadero propietario