En un escenario de costos elevados, construir una vivienda desde cero implica comparar distintas alternativas. Entre ellas, la construcción en seco se presenta como una opción que puede reducir los tiempos de obra y mejorar la previsibilidad del presupuesto

Este sistema utiliza materiales que se fijan, encastran o atornillan sobre una estructura, sin recurrir a mezclas húmedas ni a los períodos de secado habituales de la construcción tradicional

Qué ventajas ofrece la construcción en seco

Según Federico Azzollini, socio gerente de Icon+, una obra realizada con este método puede demandar entre un 25% y un 40% menos de tiempo, de acuerdo con las características del proyecto

La rapidez de ejecución también puede limitar el impacto de la inflación sobre el presupuesto. Además, el uso de materiales comprados a medida reduce los desperdicios y permite incorporar componentes reciclables en gran proporción

Otro beneficio está relacionado con el aprovechamiento del espacio. Las paredes de una construcción en seco suelen tener un espesor de entre 14 y 15 centímetros, mientras que en una obra tradicional pueden medir entre 35 y 45 centímetros. Así, una vivienda con la misma superficie edificable puede contar con más metros útiles

El sistema también ofrece prestaciones de aislación térmica, acústica y contra el fuego, además de una resistencia estructural comparable cuando la obra se ejecuta correctamente. A su vez, al no generar humedad en los cimientos, puede reducir uno de los problemas frecuentes de la construcción tradicional

El precio por metro cuadrado en septiembre

Durante septiembre de 2026, el precio del metro cuadrado de las estructuras de acero galvanizado aumentó 4% y se ubicó cerca de los $2.800.000. De todos modos, el valor final depende de las características y la complejidad de cada proyecto arquitectónico

El costo resulta superior al del metro cuadrado de la construcción tradicional, estimado en $1.637.795,31, con una suba intermensual del 3,4%

Ese último indicador corresponde a un relevamiento de la Ciudad de Buenos Aires y no contempla el valor del terreno. Tampoco incluye impuestos, honorarios profesionales, comercialización ni la rentabilidad del desarrollador, por lo que no representa el costo total de un proyecto

Cómo se distribuyen los costos

En los últimos meses, el valor de la construcción en seco registró una suba significativa, vinculada con factores estacionales y con una mayor demanda de viviendas industrializadas

Sin embargo, la participación de la mano de obra es menor que en el sistema tradicional. En una construcción en seco, representa entre el 30% y el 40% del presupuesto, mientras que los materiales explican el 60% restante

En la construcción tradicional, en cambio, la distribución suele ser más equilibrada: alrededor del 50% corresponde a materiales y el otro 50% a la mano de obra. Por eso, una eventual baja en el precio de los materiales y un aumento de los costos laborales podrían volver más competitiva a la construcción en seco