Chile ha mejorado de forma notable su calidad del aire en las últimas dos décadas, aunque las diferencias entre regiones siguen marcando el panorama ambiental. Un estudio de 2025 advierte que, pese a la baja de contaminantes como el material particulado fino, en el sur del país persisten focos de contaminación ligados al uso de leña húmeda y a condiciones geográficas que dificultan la dispersión de emisiones
Un problema que sigue concentrado en el sur
El análisis también señala que las llamadas zonas de sacrificio mantienen episodios críticos, aun cuando el dióxido de azufre ha bajado en términos generales. En ese grupo aparecen localidades como Coronel y Talcahuano, donde la contaminación aún requiere seguimiento permanente
Coronel Sur, hoy en rango favorable
Para este 24 de agosto de 2026, Coronel Sur presenta una calidad del aire catalogada como buena. El MP10 alcanza 87 µg∕m3N, mientras que el dióxido de azufre marca 2.62 µg∕m3N y el dióxido de nitrógeno se ubica en 3.15 ppbv
Los demás indicadores también se mantienen en niveles aceptables: el monóxido de carbono llega a 1.01 ppmv y el ozono a 15 ppbv. En conjunto, los datos describen una atmósfera relativamente limpia para la jornada
Cómo se interpreta el índice
La calidad del aire se mide con el ICAP, cuyo tramo “bueno” va de 0 a 99. Sobre ese umbral, el indicador pasa a estado regular, alerta, pre-emergencia o emergencia, según la magnitud de la contaminación por material particulado respirable MP10
Aunque el balance de hoy es positivo, el monitoreo sigue siendo clave para sostener condiciones seguras y proteger la salud de la comunidad