Renovar la pintura de una vivienda suele recomendarse cada cinco a siete años. Sin embargo, el presupuesto puede variar de manera considerable según las características del inmueble y el trabajo necesario
Para una casa de 100 m², con interiores y el frente exterior incluidos, los materiales de primera marca cuestan entre $1.500.000 y $2.300.000. La mano de obra, que generalmente requiere un equipo de tres o cuatro personas, se ubica entre $5.000.000 y $7.000.000
El precio puede aumentar si la vivienda necesita reparaciones importantes, trabajos de enduido, tratamiento de humedades o colocación de revestimientos texturados
Cuánto tiempo lleva el trabajo
La pintura completa de una casa de 100 m² demanda aproximadamente ocho días. El secado al tacto suele producirse en una o dos horas, aunque el secado total requiere alrededor de 24 horas en interiores y entre 24 y 48 horas en exteriores, según la humedad y las condiciones climáticas
Para aplicar una nueva mano se recomienda esperar entre cuatro y seis horas. También existen pinturas de secado rápido que pueden estar listas en minutos
Los exteriores se pintan preferentemente entre diciembre y marzo. Durante el resto del año, el mayor riesgo de lluvias puede complicar el proceso
Qué preparar antes de pintar
Antes de que comience el trabajo, es conveniente retirar o cubrir los muebles, descolgar cuadros y cortinas, proteger pisos y aberturas y definir los colores
También es necesario organizar los ambientes para que algunas zonas queden temporalmente fuera de uso, garantizar una buena ventilación y coordinar los horarios con el equipo de trabajo
Por qué una casa puede costar más que un departamento
Los departamentos suelen tener medidas más estandarizadas. En cambio, las casas pueden presentar techos más altos, recovecos complejos y superficies de distintas características
En viviendas antiguas, además, algunos revoques contienen polvo de ladrillo, un material más absorbente que puede aumentar la cantidad de pintura necesaria
Los colores que ganan presencia en 2026
El blanco y el gris continúan entre las opciones clásicas. Para 2026, el color Cloud Dancer fue elegido como color del año: se trata de un blanco asociado con una sensación de calma y reflexión
Entre las tonalidades más buscadas aparecen el blanco roto, beige claro, gris claro, arena, tostado suave, verde oliva suave y terracota claro, especialmente utilizado en exteriores
Las paletas naturales y cálidas, vinculadas con estilos minimalistas y mediterráneos, también ganan protagonismo. Los tonos tierra, verdes y colores relacionados con el cielo se incorporan cada vez más a los ambientes