Los gatos suelen acercarse a las plantas por curiosidad: las olfatean, las muerden o juegan con sus hojas. Ese gesto, que parece inofensivo, puede convertirse en un riesgo si conviven con ciertas especies

Lirios y azucenas: la alerta más alta

Dentro de las plantas más peligrosas aparecen los lirios de los géneros Lilium y Hemerocallis. Toda la planta puede resultar tóxica: tallos, hojas, flores, polen e incluso el agua del florero

La intoxicación puede comenzar con vómitos, babeo, falta de apetito y menor actividad en las primeras 12 horas. Después pueden aparecer signos de daño renal, como deshidratación y cambios en la micción

Amarilis: una flor decorativa con riesgo

La amarilis también puede ser tóxica para los felinos si la ingieren. El peligro está en las flores, el bulbo, las hojas y el tallo

Su consumo puede provocar vómitos, diarrea y temblores por la presencia de licorina

Pothos: una planta de interior a vigilar

El pothos es una de las opciones más usadas para decorar interiores por su resistencia y su facilidad para crecer en macetas colgantes. Pero también figura entre las plantas potencialmente tóxicas para los gatos

En hogares con felinos, conviene mantenerla fuera de su alcance o reemplazarla por una alternativa segura

Aloe vera: popular, pero no inocuo

El aloe vera es una planta habitual en muchos hogares por su bajo mantenimiento y sus usos conocidos. Aun así, no es una convivencia libre de riesgos para un gato

Si el animal la muerde o ingiere alguna de sus partes, puede sufrir efectos tóxicos, por lo que lo más prudente es evitar el acceso directo

Antes de sumar una planta al hogar, conviene verificar siempre si es compatible con la vida de las mascotas