La crisis del agua potable se agravó en La Habana por los apagones prolongados y las averías en la infraestructura hidráulica, en medio de un escenario que el propio Gobierno cubano reconoce como crítico
Presión sobre el sistema capitalino
Miguel Díaz-Canel visitó este jueves la fuente de Paso Seco para revisar las labores de recuperación del sistema y pidió resolver el problema “en el menor tiempo posible”. La visita se produjo mientras crece el malestar de la población por la falta simultánea de agua y electricidad
Las fallas en el suministro eléctrico han afectado de forma directa el bombeo, lo que deja a amplias zonas de la capital sin acceso regular al servicio. La dependencia de la energía para mover los equipos ha convertido cada corte en un nuevo obstáculo para la distribución del líquido
Averías y reparación urgente
La empresa estatal Aguas de La Habana informó la semana pasada sobre una avería de gran complejidad en la red hidráulica, que obligó a detener de emergencia la principal conductora del Sistema Central de abastecimiento. El incidente dejó sin servicio a seis municipios, cerca de la mitad de la población capitalina
Las autoridades señalaron que la recuperación de los equipos dañados y su mantenimiento son la máxima prioridad, aunque admitieron limitaciones por la falta de piezas de repuesto y de recursos
Un problema que alcanza a todo el país
La crisis no se limita a la capital. El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, afirmó que unos 2,7 millones de cubanos enfrentan dificultades más severas para acceder al agua
Rodríguez atribuyó el panorama al déficit energético y a las sanciones de Estados Unidos, que han restringido el financiamiento externo y empujado a proveedores internacionales a retirarse. También advirtió que el rebombeo con bajas presiones y la falta de corriente dejan a muchas personas sin servicio
El deterioro de la red, la escasez de inversiones y la falta de mantenimiento han aumentado la frecuencia de averías y la rotura de equipos. El sistema hidráulico cuenta con 3.300 estaciones de bombeo, y las autoridades aspiran a que el 52% funcione con energías limpias en el futuro
Mientras tanto, millones de habitantes de La Habana y de otras regiones siguen sometidos a una combinación de cortes de agua e inestabilidad eléctrica que complica la vida cotidiana