Un respiro en medio de un problema persistente

En Chile, la calidad del aire ha mostrado avances importantes en las últimas dos décadas, aunque las diferencias entre territorios siguen marcando el panorama. En el sur, el uso de leña húmeda continúa siendo uno de los principales factores de contaminación, mientras que en el norte y el centro persisten episodios críticos en zonas industriales

En ese contexto, Cuncumen amaneció este 4 de septiembre de 2026 con un escenario favorable: la calidad del aire fue calificada como buena

Valores bajo control en la ciudad

Los registros informados para la jornada muestran concentraciones de MP2,5 y MP10 de 4 y 5 µg/m3, respectivamente. Esos niveles se reflejan en un ICAP de 8 y 4, lo que confirma una baja presencia de contaminantes en el ambiente

Con estas condiciones, las actividades cotidianas pueden desarrollarse con normalidad, aunque el monitoreo sigue siendo necesario ante posibles cambios meteorológicos o variaciones en la actividad industrial

Qué implica el estado “bueno”

Cuando el aire se mantiene en esta categoría, no se activan medidas extraordinarias para la actividad física ni para fuentes fijas. Aun así, continúan vigentes restricciones generales asociadas al uso de calefactores, vehículos y quemas agrícolas en los territorios donde corresponden

El ICAP es el indicador que permite medir la contaminación del aire por partículas y clasificarla en rangos que van desde buena hasta emergencia. En ese sistema, la condición buena corresponde a valores entre 0 y 99

Recomendaciones preventivas

Las autoridades sugieren mantener hábitos que ayuden a reducir emisiones, como evitar la quema de basura o hojas, dar mantenimiento a los calefactores, preferir combustibles más limpios y mantener al día la revisión de gases de los vehículos