La relación entre edad y vitalidad ya no parece tan lineal como antes. Para Daniel Tangona, entrenador físico y coach profesional, la etapa de la madurez puede vivirse con más energía, autonomía y proyectos si se adopta una mirada distinta sobre el paso del tiempo
En una publicación en Instagram, el especialista habló de una “nueva longevidad”: una forma de entender el envejecimiento que no se limita a sumar años, sino a conservar fuerza, capacidad y deseos de seguir disfrutando la vida
Una vejez más activa y autónoma
Tangona señaló que las edades cambian de sentido. Según su planteo, los 70 de hoy pueden parecerse a los 60 de otros tiempos, y los 60 actuales a los 50 de antes
Desde esa mirada, sostuvo que no alcanza con medir cuánto vive una persona. También importa de qué manera llega a esa etapa y con qué recursos físicos y mentales cuenta para transitarla
Para el coach, una vida plena en edades avanzadas puede apoyarse en el entrenamiento, la alimentación equilibrada, el descanso, el cuidado de los vínculos, una mente activa y la búsqueda de un propósito
Lo que sí depende de cada uno
El especialista aclaró que no todo puede controlarse. Entre los factores imponderables mencionó las enfermedades, la genética, los accidentes y otras circunstancias inesperadas
Aun así, remarcó que eso no invalida el trabajo cotidiano sobre lo que sí está al alcance de cada persona. En su visión, cambiar hábitos puede marcar una diferencia real en la manera de envejecer
También subrayó que la vejez no debería asociarse automáticamente con deterioro. Por el contrario, propuso pensarla como una etapa en la que todavía es posible sostener autonomía, energía y capacidad de aprendizaje
La pregunta correcta
Hacia el cierre de su reflexión, Tangona propuso correr el eje de la cantidad de años a la calidad del recorrido
Planteó que la pregunta no debería ser solo cuántos años vivirá una persona, sino cómo quiere vivirlos
Su síntesis fue directa: no se trata únicamente de sumar tiempo, sino de llenar ese tiempo de vida