Una frase vinculada a David Lynch sirve como punto de partida para Mi pez dorado, el primer libro infantil inspirado en el universo creativo del director de Twin Peaks. La obra fue escrita por la editora y periodista argentina Débora Súnico e ilustrada por Raquel Cané

El cuento inaugura el sello de la Fundación David Lynch para América Latina y el Caribe. En la Argentina fue publicado en agosto por Penguin Random House, en una edición de tapa dura cuyo precio es de $39.999

Un viaje desde el miedo hacia la calma

La historia sigue a un niño que se siente asustado y furioso. Grita, patalea y llora, hasta que encuentra cierto alivio al observar los peces de colores de su pecera

Entonces ocurre algo extraordinario: una luz transforma el entorno y el protagonista aparece frente a un océano dorado, habitado por miles de peces luminosos. Entre ellos surge uno enorme y especial, que parece conocer el camino hacia un lugar más tranquilo

El pez le revela que ese espacio de calma no está fuera de él, sino en su interior. Allí pueden desaparecer el ruido y el miedo, mientras nacen nuevas posibilidades para imaginar, crear y soñar

La propuesta está pensada para que los chicos reconozcan sus propias emociones, pero también interpela a los adultos que acompañan esos momentos de desborde. José Luis Álvarez Rosset, presidente de la Fundación David Lynch para América Latina y el Caribe, sostiene que ayudar a un niño a encontrar su propio espacio de calma puede brindarle una herramienta para toda la vida

La transformación emocional contada con colores

El relato utiliza textos breves y directos, en diálogo permanente con las imágenes. Cané acompaña el cambio interior del protagonista mediante una evolución de la paleta visual

Los azules profundos de las primeras escenas expresan el miedo, el enojo y la introspección. Poco a poco aparecen destellos de luz, hasta llegar a una atmósfera dominada por amarillos, naranjas y dorados

El pez deja así de ser solamente una criatura fantástica y se convierte en la representación de una fuerza que el niño descubre dentro de sí. Cuando necesita recuperar la tranquilidad o imaginar nuevos sueños, aprende que puede cerrar los ojos y volver a ese lugar

Un homenaje a la visión creativa de Lynch

Mi pez dorado también funciona como tributo póstumo al cineasta, fallecido en enero de 2025. La obra retoma una de las ideas centrales de su pensamiento: la existencia de un espacio interior de calma y creatividad al que es posible acceder mediante la meditación

La Fundación David Lynch mantiene actividades en la Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, México, Colombia, Perú, Paraguay y el Caribe. Súnico explicó que el cuento invita a los lectores a sumergirse en el potencial interior, allí donde pueden surgir nuevas posibilidades

El homenaje cuenta con el respaldo de la familia de Lynch. El libro comienza con la idea de que las ideas pueden encontrarse en las profundidades y concluye con un deseo de felicidad para todo el mundo

La exploración de la creatividad fue una constante en la trayectoria del director. En 2024, durante la Semana del Diseño de Milán, presentó The Thinking Room, una instalación conocida como la “habitación para pensar”

Próximas ediciones y presentaciones

La editorial proyecta presentar Mi pez dorado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires de 2027 y postularlo para los Bologna Ragazzi Awards de ese mismo año

La edición en inglés está prevista para 2027 en Estados Unidos y Canadá

El origen de la metáfora del pez

El cuento retoma la imagen desarrollada por Lynch en Atrapa el pez dorado: las ideas más pequeñas pueden encontrarse en aguas superficiales, mientras que las creaciones más profundas exigen explorar zonas interiores menos evidentes

Para Lynch, la meditación trascendental fue durante décadas una herramienta ligada a su trabajo en el cine, la pintura y otros ámbitos de su vida. Esa mirada se convierte ahora en una historia infantil sobre las emociones, la imaginación y la posibilidad de encontrar luz en uno mismo