La idea del título viene de Caetano Veloso, que la cantó en Vaca profana, en 1984. Vista de cerca, la supuesta normalidad se desarma: una persona puede parecer conservadora o previsible en un momento y ser completamente distinta en otro
Esa intuición reaparece en DTF Saint Louis, la serie de HBO Max donde la frase funciona como brújula y también como advertencia. Christopher Spurce, interpretado por Peter Sarsgaard, se la dice al detective Homer, encarnado por Richard Jenkins, cuando este intenta entender por qué alguien “normal” como Floyd terminó involucrado en una trama que gira alrededor de DTF, una app de citas pensada para personas casadas que buscan aventuras sexuales fuera de la pareja
El dato no agota la historia. La serie insiste en otra idea: nada es lo que parece. En un suburbio de Saint Louis, dos hombres, un presentador del tiempo y un intérprete de señas, se conocen a través de esa actividad, se acercan y algo entre ellos se activa. Ambos están casados, pero eso no impide que uno de ellos se vincule con la mujer de Floyd
La trama podría leerse como un caso de infidelidad, pero se mueve por un terreno más ambiguo. Cuando el detective descubre que el marido sabía que su esposa tenía un amante, el supuesto móvil cambia de lugar. No sabía en el sentido habitual: participaba mirando
La app reúne personas de distintas orientaciones sexuales y, más allá del encuentro erótico, la serie sugiere otra capa: la soledad, la necesidad de compañía, el intento de aliviar una angustia que no siempre se nombra. Spurce lo resume con una imagen sencilla y extraña a la vez: patinar en pareja, tomados de la mano. Algo tan normal como cruzar la calle con un padre o entrar a una casa embrujada
También ahí aparece otra clave de la serie: los adultos siguen buscando juegos, aunque ya nadie los anuncie. Cuando le preguntan qué busca en esos encuentros, Spurce responde con una melancolía precisa: los recreos desaparecieron y no volvieron. Solo quiere divertirse con alguien
La serie avanza sobre prejuicios, malentendidos y zonas grises. En una escena, la investigadora Plumb le dice a su jefe que todo esto sucede “detrás de las puertas”, y le lanza una frase que resume el tono general: ser demasiado normal también puede resultar raro
En ese cruce entre deseo, amistad, matrimonio y apariencia, DTF Saint Louis deja una certeza incómoda: el amor, la sexualidad y los vínculos rara vez obedecen a la idea simple que armamos desde afuera. Como canta Jorge Drexler, la vida es más compleja de lo que parece