ROMA.- La forma en que el Vaticano comunica la salud de sus pontífices cambió de manera gradual. Del hermetismo que rodeó las enfermedades de Juan XXIII se pasó a los partes médicos frecuentes publicados durante las internaciones de Francisco
Juan XXIII y el diagnóstico que se conoció después de su muerte
Angelo Giuseppe Roncalli fue elegido papa a los 76 años. Padecía un cáncer de estómago diagnosticado meses antes de su fallecimiento, ocurrido el 3 de junio de 1963
La gravedad de su estado no fue informada públicamente. Mientras se desarrollaba el Concilio Vaticano II, convocado por el propio pontífice, la Santa Sede evitó precisar su diagnóstico. Los fieles conocieron la enfermedad después de su muerte
Pablo VI y la escasez de información médica
Giovanni Battista Montini sufrió artrosis y otros problemas asociados con la edad, que limitaron su movilidad durante la década de 1970
Murió a los 80 años, el 6 de agosto de 1978, a causa de un infarto en la residencia pontificia de Castel Gandolfo. Durante su pontificado, los datos sobre su salud fueron limitados
La muerte de Juan Pablo I y las dudas posteriores
Albino Luciani fue elegido el 26 de agosto de 1978 y murió 33 días después, a los 65 años. El desenlace provocó conmoción y dudas dentro de la Iglesia Católica
El Vaticano atribuyó la muerte a un infarto, aunque no se realizó una autopsia. Las diferencias entre los primeros comunicados oficiales alimentaron especulaciones y teorías conspirativas
Juan Pablo II: la salud papal ante la mirada del mundo
Con Juan Pablo II, el estado físico del pontífice adquirió una dimensión internacional. Después del atentado del 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro, la Santa Sede difundió actualizaciones frecuentes sobre su evolución
El papa polaco fue sometido a varias operaciones, incluida una intervención por un tumor benigno de colon en 1992. También aumentaron los comunicados sobre sus hospitalizaciones, aunque el reconocimiento de los síntomas del Parkinson se demoró pese a que ya eran visibles en la década de 1990
Durante los últimos meses de su pontificado, los partes médicos se hicieron más habituales. Karol Wojtyla mantuvo su agenda hasta su muerte, el 2 de abril de 2005, aunque su debilidad era cada vez más evidente y tenía dificultades para hablar
Benedicto XVI y el debate sobre la capacidad para gobernar
Joseph Ratzinger fue elegido a los 78 años y ofreció pocos detalles sobre su salud. El 11 de febrero de 2013 anunció su renuncia debido al deterioro de sus fuerzas físicas y mentales
No informó una enfermedad concreta, pero su decisión, inédita en siete siglos, instaló en el debate público la cuestión de la aptitud física de un papa para conducir la Iglesia y quebró el tabú de la renuncia pontificia
Francisco y la era de los boletines médicos
Jorge Mario Bergoglio, elegido a los 76 años, había sido sometido en su juventud a la extirpación de parte de un pulmón. Durante su pontificado enfrentó dolores en la rodilla, utilizó primero un bastón y luego una silla de ruedas, y atravesó varias hospitalizaciones
En julio de 2021 fue operado del colon en el hospital Gemelli de Roma. En junio de 2023 se sometió a una intervención por una hernia abdominal. Sus problemas de salud impulsaron especulaciones sobre una posible renuncia
En febrero de 2025 ingresó por una bronquitis que derivó en una neumonía bilateral. Permaneció internado durante más de cinco semanas y el Vaticano difundió partes periódicos con detalles sobre los tratamientos
El vestíbulo del Gemelli se transformó en un centro de información, con médicos que respondían en directo a las preguntas de periodistas de distintos países. Francisco murió el 21 de abril de 2025, a los 88 años, un día después de su última aparición pública por la Pascua
León XIV y el anuncio de un nódulo pulmonar
El 11 de octubre de 2026, León XIV comunicó después del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro que le habían detectado un nódulo pulmonar durante estudios médicos de rutina
El anuncio fue interpretado como una señal de que el pontífice buscaba mantener bajo control la comunicación sobre su salud. Robert Francis Prevost, el papa estadounidense, ingresó dos días después en la policlínica Gemelli