La policía francesa desmanteló el 14 de julio un laboratorio clandestino de cocaína instalado en un piso turístico de Le Perreux-sur-Marne, en el departamento de Val-de-Marne. En la vivienda fueron detenidos dos hombres de 27 y 38 años, cuando estaban a punto de abandonar el inmueble

Una cocina del narcotráfico en plena zona residencial

El piso estaba equipado con material de alto nivel técnico: un liofilizador, bombas de agua, bidones, un congelador, una báscula de precisión y una máquina de envasado al vacío. La investigación arrancó tras la información aportada por un confidente y se reforzó con varios días de vigilancia discreta

La droga llegaba en formato líquido

El método consistía en introducir la cocaína en estado líquido, una fórmula más difícil de detectar en los controles fronterizos. La sustancia llegaba desde el Caribe, oculta en bidones de ron, y después era congelada y liofilizada para convertirla en polvo listo para su distribución

Un hallazgo de alto valor

Durante el registro, los agentes incautaron 13 kilos de cocaína y 30.000 euros en efectivo. El valor de la droga superaría los 300.000 euros, según la estimación policial vinculada a la operación

Alquiler temporal y anonimato

La investigación sitúa este caso dentro de una tendencia que preocupa a las autoridades francesas: el uso de viviendas de alquiler corto para actividades ilegales. La rotación constante de ocupantes y los pagos electrónicos complican el seguimiento de quienes las utilizan

Los dos detenidos permanecen en prisión preventiva mientras continúa la investigación para identificar a otros posibles implicados y desarticular la red