Rafael Devers volvió a Fenway Park por primera vez como visitante y dejó en claro que no quiere quedarse atado al pasado. Antes del partido entre los Giants y los Red Sox, el dominicano dijo que entiende el negocio del béisbol, pero que prefiere seguir adelante

“No quiero pensar en el pasado, no quiero hablar del pasado”, expresó a través de un intérprete. También admitió que en este deporte hay errores, aprendizajes y una necesidad de madurar y avanzar

Una relación que se desgastó

El vínculo con Boston comenzó a deteriorarse en febrero de 2025, cuando el equipo incorporó a Alex Bregman y le pidió que se moviera a bateador designado. Devers aceptó el cambio tras resistirse inicialmente

Más tarde, cuando la lesión de rodilla de Triston Casas dejó vacante la primera base, la dirigencia le propuso ocupar ese lugar, pero él se negó y sostuvo que el front office debía buscar otra solución. Meses después, fue traspasado a San Francisco en un cambio que cerró una etapa de más de ocho temporadas

Boston cambió, y también cambió Devers

Boston atravesó otra transformación importante después de su salida: Bregman dejó el club en la agencia libre y Alex Cora fue despedido tras un mal arranque. Desde entonces, los Red Sox reaccionaron con fuerza y se metieron de lleno en la pelea por la postemporada

Del otro lado, San Francisco llegó a Boston con una campaña muy por debajo de lo esperado. Devers, aun en un equipo irregular, lidera al conjunto en jonrones y carreras impulsadas, aunque también encabeza la lista de ponches

Un nuevo rol en San Francisco

Curiosamente, el toletero ha jugado bastante en primera base esta temporada, pese al cruce que tuvo en junio con su mánager, Tony Vitello. Más allá de ese episodio, aseguró sentirse cómodo en su nuevo equipo y valoró el respaldo que recibió

Devers dijo que no se arrepiente de cómo terminó su paso por Boston y afirmó que el año le sirvió para madurar. “He aprendido que hay cosas que van a pasar. Lo que tienes que hacer es seguir adelante y aprender de eso”, señaló