Dick Van Dyke cumplió 100 años el 13 de diciembre de 2025. A pocos meses de llegar a los 101, el actor estadounidense repasó las costumbres que, según explicó, lo ayudan a mantenerse en movimiento y con buen ánimo

Una rutina física sostenida durante décadas

Van Dyke contó que entrena tres veces por semana y que nunca se preocupó demasiado por la edad. A su juicio, la constancia en el gimnasio contribuyó a evitar la rigidez física que suele aparecer con el paso del tiempo

Su rutina incluye una hora de circuitos con pesas y máquinas, estiramientos en el suelo, ejercicios abdominales y natación en su propia piscina. Aunque reconoce que algunas funciones del cuerpo se deterioran al llegar a los 100, asegura que en ocasiones todavía se siente como un adolescente

El humor como parte del bienestar

El actor también destacó la importancia de conservar una actitud lúdica. Para él, hacer bromas y mantener el sentido del humor ayuda a preservar la curiosidad, la libertad y una mirada más juvenil sobre la vida

En su casa suele cantar y tararear. Además, convive con un perro y tres gatos, cuya compañía contribuye a mantenerlo animado

El vínculo con sus hijos, nietos y bisnietos

Van Dyke procura sostener el contacto con su familia mediante visitas de sus nietos y bisnietos. El bullicio de los más pequeños, explicó, es una fuente de alegría para él

Una extensa trayectoria artística

Su carrera comenzó a finales de la década de 1940, cuando descubrió su interés por la actuación en el club de teatro de la escuela secundaria. En 1947 integró el dúo The Merry Mutes junto a Phil Erickson y recorrió la costa oeste con un espectáculo de mímica sobre discos

En 1955 firmó un contrato con CBS para conducir The CBS Morning Show. Allí trabajó junto a Walter Cronkite y Barbara Walters. En 1959 debutó en Broadway con The Girls Against the Boys

Un año después asumió el papel de Albert F. Peterson en el musical Bye Bye Birdie, cuya temporada se extendió entre 1960 y 1961. Por esa interpretación recibió un Premio Tony