Una red bajo vigilancia

Documentos judiciales revelados esta semana describen una amplia operación encubierta de vigilancia federal contra organizaciones progresistas, sindicatos y otros grupos que protestaban por el endurecimiento migratorio en Minneapolis

La iniciativa, llamada Operation Puppet Master, apuntaba a una supuesta red de conspiradores que, según las autoridades, ayudaba a “alborotadores violentos”

Los documentos forman parte de un caso contra 15 personas acusadas en junio de obstaculizar la ofensiva federal, con imputaciones que incluyen desde arrojar trozos de hielo hasta montar bloqueos

Reuniones infiltradas y seguimientos

Las presentaciones judiciales sostienen que agentes del Departamento de Seguridad Nacional se infiltraron en reuniones en iglesias, escuelas y parques que, en muchos casos, eran solo conversaciones sobre protestas amparadas por la Constitución

En una reunión del 31 de enero en una biblioteca de Minneapolis, un agente encubierto identificado como “UCA 9833” escuchó a simpatizantes del movimiento climático Sunrise Movement hablar sobre sentadas, tácticas de desescalada y la presencia de un enlace policial y un encargado de seguridad en los actos

El informe policial señaló que el grupo estaba centrado en protestas “pacíficas”

Otros documentos describen infiltraciones en reuniones, monitoreo de chats de activistas y uso de datos de patentes de vehículos para identificar asistentes. Una diapositiva titulada “The Conspiracy” enumera 18 organizaciones, desde un pequeño colectivo de reparación de bicicletas en Minneapolis hasta la AFL-CIO

El alcance de la pesquisa

Según los registros, el gobierno también obtuvo durante años documentación financiera de grupos como Sunrise Movement y de grandes sindicatos, entre ellos el Service Employees International Union y el Communications Workers of America

En una solicitud a FedWire, el sistema de transferencias operado por la Reserva Federal, el DHS pidió que no se divulgara la existencia del requerimiento “por un período indefinido”

El abogado defensor Kevin Riach, que pidió más material de la investigación, calificó las operaciones Puppet Master y Project Whipple Shield como una pesquisa “amplia e irracional”, impulsada por la política y no por conductas delictivas

Rechazo de los grupos investigados

Los sindicatos y organizaciones mencionadas reaccionaron con dureza. El presidente del CWA, Claude Cummings Jr., afirmó que su sindicato se había convertido en el último blanco de una administración que usa el proceso legal contra ciudadanos que ejercen sus derechos constitucionales

Una coalición de grupos civiles del área de Minneapolis también defendió las protestas y cuestionó las investigaciones, al sostener que el gobierno estaba reaccionando con desesperación para intimidar a personas y organizaciones

El DHS desplegó unos 3.000 agentes federales en el área de Minneapolis-St. Paul durante unos tres meses desde fines del año pasado, en lo que definió como su mayor operación de control migratorio. El operativo dejó miles de detenciones, protestas masivas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses

El fiscal federal de Minnesota, Daniel N. Rosen, dijo que los 15 acusados formaban parte de dos grupos que describió como “antifa”. La defensa respondió que uno de los imputados, Isaac Sant, no tenía vínculo con ese movimiento y que se trata de un “espantajo inventado por la extrema derecha”