WASHINGTON.– Ante el avance de la violencia escolar en Estados Unidos, varios distritos comenzarán a probar drones no letales como herramienta de respuesta frente a un tirador activo. La tecnología podrá ser activada por docentes tras una alerta y está pensada para llegar al agresor en segundos, romper ventanas, emitir sirenas, usar luces estroboscópicas y liberar gas pimienta
Un despliegue piloto en tres estados
Al menos nueve escuelas participarán en la iniciativa: tres en Florida, cinco en Georgia y una en Colorado. Los equipos, fabricados por Mithril Defense, una empresa con sede en Austin, se guardarán en cajas de almacenamiento dentro de los establecimientos
En Florida, la Escuela Secundaria Deltona fue la primera en instalar el sistema al cierre del último ciclo lectivo. También fueron seleccionadas Boyd H. Anderson High School, cerca de Fort Lauderdale, y Godby High School, en Tallahassee. El programa piloto en ese estado tiene un presupuesto de 557.000 dólares
Georgia aprobó otro plan piloto, de unos 500.000 dólares, para probar los drones en cinco escuelas que todavía no fueron definidas. En Colorado, la John Adams Academy, en Sterling Ranch, financiará su primer año de operación con fondos propios
Cómo funcionará el sistema
Los docentes contarán con una aplicación o botones de pánico en las aulas para pedir el despliegue de los drones. Luego, pilotos profesionales de Mithril Defense podrán operarlos de manera remota
La empresa afirma que las aeronaves pueden alcanzar a un atacante en unos 15 segundos y están diseñadas para distraerlo o frenarlo. Bill King, cofundador de la firma y exintegrante de los Navy SEAL, sostiene que una vez que el dispositivo se coloca sobre una persona, esta no puede escapar fácilmente
Justin Marston, fundador y director ejecutivo de Mithril, dijo que la idea surgió después de la masacre en Uvalde, Texas, donde murieron 19 estudiantes y dos maestras en 2022 mientras la policía demoraba más de una hora en entrar al aula. Según explicó, los primeros 120 segundos de una agresión son decisivos porque concentran la mayor parte de los disparos
La discusión entre protección y riesgo
La expansión de estos sistemas se inscribe en una industria de seguridad escolar en fuerte crecimiento, impulsada por el temor a nuevos ataques. Desde la masacre de Columbine, en 1999, casi 400.000 estudiantes han vivido episodios de violencia armada en sus escuelas, con 435 tiroteos registrados en ese período
Sin embargo, especialistas en seguridad cuestionan que una respuesta de nivel militar sea apropiada para el entorno escolar. Entre las objeciones aparece el riesgo de confundir a un alumno que huye con el atacante, o incluso a un policía con el agresor, especialmente si hay una falsa alarma
Curtis Lavarello, del School Safety Advocacy Council, advirtió además que la presión por decidir en segundos podría derivar en errores graves y comparó la propuesta con una mezcla riesgosa entre videojuegos y seguridad escolar
Prevención o reacción
El debate también atraviesa a sobrevivientes y activistas. Jaclyn Corin, que sobrevivió al tiroteo de Parkland, señaló que los recursos deberían orientarse primero a impedir la violencia armada y no solo a responder cuando el ataque ya empezó
En Georgia, una madre dijo haber recibido la noticia por televisión y, aunque no sabe si la tecnología funcionará, aceptó darle una oportunidad. En Florida, las autoridades medirán incidentes violentos, tiempos de respuesta y la percepción de seguridad de padres, estudiantes y personal
Mientras tanto, los drones siguieron almacenados durante el verano en Deltona, a la espera de su primera intervención. El estado ya aprobó otros 564.000 dólares para sostener el programa durante el próximo año escolar