El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra Cuba en una nueva ofensiva sobre la economía de la isla, en un contexto marcado por apagones extendidos, falta de combustible y tensiones crecientes
Entre los sancionados figura Fidel Ernesto Castro, nieto del ex presidente Raúl Castro, además de la empresa estatal de importación de suministros para la industria petrolera, Abapet, encargada de traer equipos y repuestos clave para sostener la red eléctrica cubana
La presión sobre la red eléctrica
Las medidas buscan dificultar el acceso a piezas y maquinaria esenciales para el sistema energético, que ya opera con una infraestructura envejecida y cada vez más frágil. En la práctica, esto profundiza el riesgo de fallas y agrava la crisis de abastecimiento
Especialistas citados por el texto señalaron que el objetivo es aumentar el costo político y económico para el gobierno cubano, empujando a las autoridades a buscar caminos alternativos para conseguir insumos, aunque eso encarecería aún más las operaciones y presionaría la inflación
Apagones, crisis y malestar social
En distintas zonas del país, los cortes de electricidad se volvieron más frecuentes y en algunos casos superan las 24 horas diarias. La combinación de una red deteriorada y reservas de combustible en descenso dejó a miles de familias en una situación crítica
Una residente de 49 años dijo que no tiene electricidad desde el domingo y que su principal preocupación es el impacto sobre sus ocho nietos pequeños. También advirtió que, sin energía, no hay agua
Las autoridades cubanas atribuyeron la situación a la política de Washington y denunciaron el endurecimiento de las sanciones. En paralelo, desde Estados Unidos se defendió la medida como parte de una estrategia contra la cúpula del gobierno cubano y su red financiera e inteligencia
Las conversaciones entre ambos países que se habían abierto a comienzos de este año quedaron frenadas, mientras el gobierno de Washington sigue ampliando la presión sobre empresas estatales cubanas