Más de 170,000 salvadoreños viven días de expectativa en Estados Unidos ante el vencimiento del Estatus de Protección Temporal (TPS), previsto para el 9 de septiembre

La decisión sigue en manos del DHS

La encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, aclaró que la resolución sobre una eventual renovación o cancelación corresponde al Departamento de Seguridad Nacional (DHS)

La diplomática señaló que ni la embajada ni el Departamento de Estado conocen de antemano cuál será el desenlace y que el anuncio oficial se hará público cuando quede registrado en el Registro Federal estadounidense

Fellows hizo estas precisiones durante una actividad pública en el Parque Arqueológico Cihuatán, en Aguilares, y remarcó que no existe una comunicación anticipada sobre el futuro del programa

Un alivio migratorio bajo presión

El TPS permite a personas de países afectados por desastres naturales o conflictos permanecer protegidas de la deportación y acceder a permisos de trabajo en Estados Unidos

En el caso salvadoreño, ese beneficio se mantiene desde 2001, cuando fue concedido tras los terremotos que golpearon al país ese año durante la presidencia de George W. Bush

Si el estatus vence sin renovación, los beneficiarios quedarían sin autorización laboral y expuestos a procesos de deportación, con impacto directo en familias enteras, incluidas muchas con hijos nacidos en territorio estadounidense

Un escenario político todavía abierto

El debate sobre la continuidad del TPS para El Salvador ha ganado peso en el contexto migratorio de la actual administración de Donald Trump

En 2025, su gobierno extendió el amparo hasta el 9 de septiembre de 2026, lo que prorrogó también la validez de los permisos de trabajo asociados

Mientras no haya una comunicación oficial del DHS, la incertidumbre seguirá marcando a miles de familias salvadoreñas que dependen de esa protección para permanecer legalmente en Estados Unidos