La población de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos llegó a 15,8 millones a mediados de 2024, el nivel más alto registrado hasta ahora, de acuerdo con una nueva estimación publicada recientemente

El salto rompe la estabilidad que se había mantenido durante buena parte de la última década, cuando la cifra rondaba los 11 millones. El crecimiento más fuerte se dio entre 2022 y 2023, con un aumento cercano a 1,6 millones de personas

Un alza marcada por la frontera y los permisos humanitarios

El informe atribuye parte de ese aumento al récord de llegadas en la frontera y al uso extendido de programas federales de libertad condicional humanitaria durante la administración Biden

Además, la estimación incorpora ajustes metodológicos de la Oficina del Censo para corregir el subregistro histórico de esta población. Con esa revisión, la cifra correspondiente a 2023 quedó fijada en 14,7 millones de personas sin autorización legal de residencia

Menor peso de México, mayor presencia sudamericana

Uno de los cambios más importantes está en la composición regional. La proporción de inmigrantes indocumentados procedentes de México cayó de 62% en 2010 a 35% en 2024

En paralelo, crecieron con fuerza las llegadas desde Centroamérica y Sudamérica. El estudio registra aumentos destacados de personas provenientes de Venezuela, Colombia, Ecuador, Guatemala y Honduras

Los investigadores vinculan ese giro con la violencia de pandillas, la represión política y las dificultades económicas en varios de esos países. Entre 2019 y 2024, la población irregular originaria de Centroamérica subió en 2,3 millones, mientras que la de Sudamérica creció en 1,3 millones

Protecciones temporales en el centro del debate

Según el análisis, hasta un 40% de esta población contaba con algún tipo de protección temporal, aunque la proporción real podría ser menor por la superposición entre programas

Ese universo incluye figuras como el Estatus de Protección Temporal, DACA y solicitudes de asilo pendientes. El escenario actual queda ahora condicionado por las políticas de la administración de Donald Trump, orientadas a reducir esas coberturas y a reforzar las deportaciones

Con menos llegadas irregulares y el fin de los permisos humanitarios, las cifras podrían cambiar de forma importante en los próximos años, aunque todavía dependerá de si las autoridades cumplen sus objetivos de expulsión