Estados Unidos avanzó este martes con una propuesta para reducir restricciones ambientales sobre el sector espacial privado, con el objetivo de acelerar el ritmo de los lanzamientos y mejorar su posición frente a China

Menos trabas para despegar

La iniciativa permitiría excluir de determinadas licencias y permisos vinculados a actividades espaciales comerciales el cumplimiento de requisitos incluidos en 13 leyes federales. Entre ellas figuran normas relacionadas con especies en peligro, agua limpia, aire limpio y preservación histórica

Según la autoridad aérea federal, el cambio facilitaría autorizaciones para lanzar cohetes, hacer reingresar naves espaciales y operar instalaciones de lanzamiento y reingreso

Una pulseada con China

La medida se inscribe en una disputa tecnológica y estratégica más amplia. Aunque el sector privado estadounidense lidera hoy el mercado mundial de lanzamientos, China avanza con rapidez y busca enviar seres humanos a la Luna para 2030

Estados Unidos también sostiene su propio programa lunar con la meta de anticiparse a ese objetivo. En agosto de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para impulsar la industria espacial del país

Presión ambiental y revisión abierta

La discusión ocurre en un contexto de fuertes críticas de grupos ambientalistas, especialmente por los lanzamientos de SpaceX desde una base en Texas cercana a áreas naturales protegidas. La empresa de Elon Musk alcanzó en 2025 un récord de 165 lanzamientos orbitales y realizó varias pruebas de su megacohete Starship

La propuesta entró en un período de 30 días para recibir comentarios públicos y todavía puede sufrir cambios