El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva etapa de máxima tensión. El alto el fuego de la semana pasada se desmoronó, los ataques cruzados se reanudaron y la posibilidad de una escalada regional volvió a instalarse con fuerza
La preocupación aumentó por la incorporación de Arabia Saudita al conflicto como aliado directo de Washington, en un escenario en el que también se multiplican los episodios violentos en otros puntos de la región. Jordania informó que interceptó misiles iraníes por segundo día consecutivo; Kuwait comunicó la muerte de una persona en un ataque en el norte del país; en Egipto, drones provocaron incendios en buques; y Arabia Saudita aseguró haber sido atacada por milicias respaldadas por Irán en Irak
Una guerra que desborda fronteras
El aumento de la violencia confirma la dificultad para cerrar un conflicto que ya lleva cinco meses y que en los últimos días golpeó los precios del combustible y de otros bienes básicos, afectó a la economía mundial y reavivó las dudas sobre el stock de armamento estadounidense necesario para defender bases y aliados
Aunque el fin de semana Donald Trump impulsó una tregua temporal que alimentó expectativas de un avance político, no hubo señales públicas de progresos concretos. Mientras el presidente estadounidense y sus aliados sostienen que Irán busca volver a negociar, el viceministro de Exteriores iraní dijo que su país no pidió retomar el diálogo en más de dos semanas
Mensajes de fuerza y respuesta militar
La tensión subió aún más después de que los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaran la muerte de tres de sus integrantes tras un ataque estadounidense en una provincia del noroeste del país. En paralelo, Irán afirmó que lanzó misiles balísticos contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, un centro militar clave para Estados Unidos en la región
Trump dijo que esos misiles fueron interceptados y volvió a endurecer el tono. Desde el Despacho Oval habló de la necesidad de dar a Irán “un buen escarmiento” y “un buen golpe”, aunque mantuvo abierta la posibilidad de seguir negociando
Horas después, el ejército estadounidense aseguró en redes sociales que había ejecutado una “contundente respuesta” frente a los intentos de ataque iraníes contra sus fuerzas desplegadas en Oriente Medio. No se informaron de inmediato los objetivos alcanzados
La diplomacia sigue trabada
Antes de la última andanada de ataques, mediadores habían mostrado optimismo sobre un posible regreso de ambas partes a la mesa de negociación. Pakistán, que participó en un acuerdo provisional para frenar la guerra, sostuvo que los esfuerzos diplomáticos continuaban y que había contactos para normalizar la situación, en especial en torno al estrecho de Ormuz, y para desescalar el conflicto
Por ahora, sin embargo, la presión militar sigue ganando terreno sobre cualquier salida política