La Habana.- Estados Unidos volvió a endurecer este jueves su ofensiva contra Cuba con nuevas sanciones dirigidas a empresas estatales y funcionarios, en un momento en que la isla sufre una de sus peores crisis económicas en décadas
Los departamentos del Tesoro y de Estado incluyeron en la lista negra a nueve compañías vinculadas con la minería, los metales y la construcción, además de dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)
Acusaciones contra el ICAP
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que ese organismo integra una red destinada a “identificar, captar y radicalizar” a ciudadanos estadounidenses. También afirmó que el gobierno de Donald Trump no permitirá que La Habana utilice las libertades de Estados Unidos para impulsar actividades que calificó de “subversivas”
Entre los sancionados aparece Fernando González Llort, presidente del ICAP y uno de los cinco agentes de inteligencia cubanos detenidos en Estados Unidos en 1998 y liberados en 2014
Más presión financiera
Las sanciones forman parte de una estrategia más amplia de Washington para cortar fuentes de financiamiento al gobierno cubano. La administración Trump también reforzó la aplicación de las normas que prohíben a los estadounidenses realizar transacciones con empresas controladas por el Estado durante sus viajes a la isla
La semana pasada, algunos ciudadanos estadounidenses que regresaban de Cuba tras participar en actividades por el centenario del nacimiento de Fidel Castro fueron retenidos brevemente en el aeropuerto de Miami. A varios les revisaron teléfonos y otros dispositivos. Aunque luego fueron liberados, podrían enfrentar acciones judiciales si se confirma que violaron las sanciones
Respuesta de La Habana
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó las medidas y acusó a Washington de perseguir el “propósito deliberado de afectar nuestra economía e impedir que el gobierno de Cuba garantice los servicios básicos a la población”. También defendió al ICAP como una institución dedicada a la solidaridad y la cooperación internacional
La ofensiva estadounidense llega mientras Cuba enfrenta una fuerte escasez de combustible y una crisis energética agravada por el bloqueo petrolero posterior a la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, país que durante años abasteció a la isla con crudo subsidiado
La falta de combustible provocó apagones generalizados, restricciones en el transporte público, más escasez de medicamentos y recortes en la jornada laboral. A eso se suma la caída del turismo, una de las principales fuentes de divisas del país, en una economía que ya arrastraba años de deterioro