El gobierno de Donald Trump dispuso la prohibición de importar a Estados Unidos robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en otros países, una decisión sustentada en razones de seguridad nacional

La mayoría de estos equipos que hoy se venden en el mercado estadounidense se produce en el exterior, con China como principal origen. Los llamados “dispositivos robóticos avanzados” fueron incorporados a la lista de restricciones de la Comisión Federal de Comunicaciones, junto con otros productos ya alcanzados por ese esquema

Una medida con foco en seguridad

La resolución se apoyó en las conclusiones de un grupo de trabajo convocado por la Casa Blanca, que advirtió que estos sistemas podrían representar riesgos para infraestructuras críticas y para la seguridad de los residentes del país

Como antecedente, se mencionó el caso de un programador francés que habría accedido por error a datos de miles de aspiradoras robóticas fabricadas por la empresa china DJI

Alcance limitado a nuevos modelos

La disposición no afecta a los robots ya vendidos ni a los que cuenten con autorización previa en Estados Unidos. Además, el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional podrán otorgar excepciones

La misma lista sumó a los inversores de corriente fabricados en el exterior, dispositivos que transforman corriente continua en corriente alterna para su uso en la red eléctrica

El gobierno de Trump enmarca la decisión dentro de su estrategia para fortalecer la producción local. En Estados Unidos ya fabrican algunos robots humanoides compañías como Boston Dynamics, Tesla, Figure AI y Agility Robotics

Un funcionario precisó que la prohibición alcanza tanto a los robots entregados terminados en territorio estadounidense como a los ensamblados en el país si más del 35% de sus componentes proviene del exterior