Estados Unidos aplicó desde el sábado un arancel del 50% a cientos de productos canadienses, en una medida que golpea desde miel y maquillaje hasta adornos navideños y palos de hockey. El alcance de la decisión abarca más de 550 bienes y, según el cálculo oficial, afectará alrededor de 20.000 millones de dólares en mercancías

Eso equivale a cerca del 5% de los 381.920 millones de dólares que Canadá vendió al mercado estadounidense el año pasado. Aunque no cubre la mayor parte de las exportaciones canadienses, la magnitud del recargo abre la puerta a aumentos de precios en múltiples rubros para los consumidores

Un golpe que puede llegar al supermercado y a la obra

Los aranceles son impuestos que pagan los importadores y, en muchos casos, terminan trasladándose a los compradores. Por eso, la nueva lista de productos gravados podría sentirse en góndolas muy distintas, además de encarecer insumos vinculados con la construcción de viviendas

La administración estadounidense recurrió a una ley comercial de 1930, casi en desuso, para sostener la medida. El gobierno afirmó que Canadá discriminó a empresas estadounidenses, en particular en autos, alcohol y lácteos

Ottawa promete represalias y la disputa se agrava

El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su gobierno responderá con contramedidas “de dólar por dólar” a partir del 8 de septiembre. Entre los sectores apuntados aparecen acero, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta y papel, y electrónicos

La pulseada, sin embargo, puede escalar más. Doug Ford, primer ministro de Ontario, dijo que “todo está sobre la mesa” y señaló que su provincia podría cortar electricidad y minerales críticos a Estados Unidos si el conflicto empeora. También sugirió usar petróleo y potasa como herramientas de presión

En paralelo, el presidente estadounidense adelantó que aumentará al 50% los aranceles sobre autos, camiones, autopartes y acero canadienses desde el 1 de enero de 2027. Canadá ya enfrenta un arancel general del 25% sobre automóviles y un gravamen sectorial del 50% sobre la mayoría de las importaciones de acero

Carney advirtió que esas propuestas desmantelarían de a poco la producción canadiense. Además, recordó que Canadá es el principal cliente de los autos estadounidenses y puso en duda el impacto que tendría la medida sobre trabajadores de estados como Ohio, Kentucky y Alabama