El gobierno de Donald Trump volvió a plantear una tasa de US$ 103.265 para los empleadores que contraten extranjeros a través del programa de visas H-1B, uno de los más utilizados por el sector tecnológico en Estados Unidos

Este permiso permite a las empresas patrocinar a profesionales especializados, entre ellos científicos, médicos, ingenieros y desarrolladores informáticos. La autorización se concede inicialmente por tres años y puede extenderse hasta seis

Según la nueva normativa, el cobro funcionaría como un mecanismo de ingresos destinado a cubrir los costos de administración del sistema de inmigración legal. La Casa Blanca sostiene además que el programa ha sido usado para reemplazar, y no para complementar, a la mano de obra estadounidense

La iniciativa retoma una medida similar anunciada en septiembre de 2025, cuando se fijó una tasa de US$ 100.000 para frenar lo que el gobierno definió como un abuso sistémico. Esa orden fue frenada en junio por un juez federal, tras una demanda presentada por 20 estados gobernados por demócratas

Ahora, el Ejecutivo intenta avanzar por otra vía mientras espera la revisión de esa decisión en apelación. La propuesta queda abierta a comentarios antes de su eventual entrada en vigor y previsiblemente enfrentará nuevas impugnaciones

El programa H-1B fue creado por el Congreso en 1990 y hoy Estados Unidos otorga unos 85.000 visados de este tipo por año

Entre quienes obtuvieron en su momento ese permiso figuran ejecutivos como Elon Musk, de SpaceX, y Sundar Pichai, de Google. Sus críticos advierten que las nuevas reglas podrían agravar la escasez de personal en medicina, ingeniería y ciencias