Aviones de combate de Estados Unidos y Arabia Saudita atacaron el martes posiciones de grupos proiraníes en Irak, después de una serie de más de 20 ataques con drones registrados en los últimos días

El Comando Central estadounidense indicó que los blancos fueron "elementos alineados con Irán" a los que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica habría ordenado actuar contra las fuerzas de Estados Unidos y la infraestructura energética saudita. También advirtió que, si continúan los ataques, podría haber una nueva respuesta militar

Riad confirmó su participación

Arabia Saudita confirmó que intervino en la ofensiva. Su Ministerio de Defensa aseguró que alcanzó objetivos de milicias presentes en Irak vinculadas con ataques contra instalaciones petroleras del reino

La operación se produjo después de que Riad informara que sus defensas habían interceptado drones dirigidos contra instalaciones petroleras en el este del país, y responsabilizara a grupos apoyados por Irán en Irak

Un día antes, el gobierno saudita había pedido a Bagdad que impidiera ataques lanzados desde su territorio. En respuesta, las autoridades iraquíes anunciaron la apertura de una investigación

Más tensión en el tablero regional

En paralelo, el Comando Central señaló que Irán había disparado varios misiles balísticos en lo que describió como un intento de ataque sorpresa contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio, aunque aseguró que todos fueron interceptados

La escalada se dio en un contexto de tregua durante el fin de semana, tras casi dos semanas de ataques nocturnos de Estados Unidos contra Irán y de repetidas andanadas de misiles y drones lanzadas por Teherán contra aliados de Washington en la región del Golfo