Este miércoles 2 de septiembre de 2026, el mercado del aceite de oliva en España presenta nuevas referencias para sus principales categorías: virgen extra, virgen y lampante. Las cotizaciones vuelven a reflejar un escenario desigual entre los distintos organismos de seguimiento y mantienen la atención sobre la evolución de la campaña
El producto sigue siendo clave para la economía agroalimentaria española. Su comportamiento en origen influye en los costes posteriores y ayuda a anticipar movimientos en la cadena comercial, por lo que el sector sigue de cerca cada variación
Estas son las últimas cotizaciones
Según las referencias disponibles, Infaoliva sitúa el aceite de oliva virgen en 3,2 euros por kilo, el virgen extra en 3,3 euros y el lampante en 3,106 euros
En las Almazaras Federadas de Córdoba, las tres categorías figuran sin cotización
La Junta de Andalucía marca el virgen en 3,29 euros por kilo, el virgen extra en 3,61 euros y el lampante en 3,14 euros
Qué distingue a cada categoría
El virgen extra es el aceite de mayor calidad. Se obtiene por procedimientos mecánicos, conserva mejor sus propiedades y no admite defectos organolépticos. Además, debe mantener una acidez inferior al 0,8%
El virgen también procede exclusivamente de procesos mecánicos, aunque puede presentar pequeñas imperfecciones en olor o sabor. Su acidez debe ser inferior al 2% y sigue siendo apto para el consumo directo
El lampante, en cambio, no es apto para la venta al consumidor final. Tiene una acidez superior a 2 grados y requiere refinado antes de poder destinarse al consumo
Un mercado pendiente del clima
El ejercicio 2025 dejó un panorama complicado para los productores, con un impacto claro de las condiciones meteorológicas sobre la oferta. Las previsiones para la campaña 2025/26 apuntan a una producción menor en los principales países productores, aunque todavía por encima de la media de los últimos cinco años
Las estimaciones más recientes sitúan la producción conjunta de Grecia, Italia, Portugal, España, Túnez y Turquía en torno a 2,65 millones de toneladas métricas, frente a los 2,94 millones de la campaña anterior
En España, el Gobierno no descarta una cosecha elevada si se confirman unas condiciones favorables. Por eso estudia medidas para evitar desequilibrios de mercado y contener posibles ventas por debajo de costes si finalmente se confirma una oferta abundante