ASHEVILLE, Carolina del Norte.- Luis Caputo cerró su paso por la cumbre del G-20 con un balance optimista. El ministro de Economía describió como “buenísimo” el encuentro que mantuvo con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y aseguró que tanto en Washington como en el Fondo Monetario Internacional no detectó preocupaciones por la marcha del programa argentino
Respaldo político y financiero
En una entrevista durante el encuentro de dos días, Caputo afirmó que los interlocutores de la administración de Donald Trump, así como Kristalina Georgieva y otros funcionarios de organismos multilaterales, transmiten confianza en el rumbo económico. Según dijo, no recibió consultas sobre inflación, morosidad crediticia, déficit o crecimiento
También sostuvo que la relación con Estados Unidos mantiene un nivel de compromiso muy alto y que un eventual traspié republicano en las elecciones legislativas de noviembre no modificaría ese apoyo. En su visión, el vínculo se sostiene por una coincidencia ideológica y por el papel que la Casa Blanca asigna a Javier Milei en la región
Metas fiscales y revisión con el Fondo
Caputo remarcó que el Gobierno no ve dificultades para alcanzar los objetivos comprometidos con el FMI. Dijo que la recaudación mostró una mejora en los últimos dos meses y que la próxima revisión se superará “sin problemas”. Incluso señaló que, sin computar ventas de activos, la administración estaría en condiciones de cumplir la meta fiscal; si se las incluyera, aseguró, el sobrecumplimiento sería aún mayor
El ministro insistió en que el equipo económico mantiene el equilibrio fiscal, con deuda en baja, inflación descendente y una recuperación de la actividad. Para él, esa combinación explica por qué la Argentina volvió a ocupar un lugar central en la conversación internacional
El nuevo contexto y las herramientas disponibles
Consultado por la posibilidad de retomar esquemas de financiamiento que habían quedado en carpeta el año pasado, Caputo respondió que ya no serían necesarios. Argumentó que hoy el país cuenta con un panorama distinto al de 2024: reservas en aumento, swaps activos con China y Estados Unidos, y mayor capacidad de respuesta en el frente cambiario
En ese marco, sostuvo que la posición oficial es muy superior a la de años electorales anteriores y que el Gobierno quedó mejor protegido frente a intentos de desestabilización. Aun así, admitió que deben seguir atentos a posibles episodios de volatilidad
Una Argentina que busca mostrarse como caso testigo
Caputo dijo que el G-20 fue, quizá, el mejor al que asistió, por la relevancia de los temas tratados y por la presencia del sector privado en las discusiones. Aseguró que en varias reuniones bilaterales percibió felicitaciones por el rumbo económico y que la Argentina es vista como un caso de estudio por combinar ajuste fiscal y crecimiento
Para el ministro, esa lectura internacional confirma que el país está construyendo bases para una expansión de largo plazo. “Los resultados están a la vista”, afirmó, al defender el programa económico y su impacto sobre la imagen externa del Gobierno