Un escenario financiero más áspero

La suba de las tasas de interés en el mundo volvió a poner presión sobre los mercados y también sobre la estrategia financiera de la Argentina

Para el equipo económico, el cambio implica un costo mayor del dinero y una ventana cada vez más estrecha para volver a emitir deuda en el exterior

El esquema diseñado por Luis Caputo ya contemplaba un contexto menos favorable. En esa hoja de ruta, la cobertura de los vencimientos de 2027 depende del mercado local, de la compra de divisas y del financiamiento de organismos internacionales

La referencia de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años llegó a 4,80% anual y la de 30 años siguió por encima de 5,20%, niveles que no se veían desde hace al menos 15 años. En Japón, el rendimiento a diez años trepó al 3% anual, algo que no ocurría desde 1996

La deuda argentina, todavía lejos

El Fondo Monetario Internacional advierte que bancos centrales de economías desarrolladas y emergentes están revisando al alza sus tasas o sus proyecciones de política monetaria

El organismo vincula ese ajuste con la inflación, los problemas de oferta, los precios de la energía y los riesgos fiscales. En 2026, además, la inflación ya no responde solo a la demanda, porque los conflictos geopolíticos y los cortes potenciales en el suministro energético también pueden empujar los precios aun con una economía más lenta

En ese marco, el anuncio de Scott Bessent de duplicar las compras de bonos del Tesoro desde la licitación del 9 de septiembre y hasta noviembre buscó sostener precios y bajar rendimientos. La reacción inicial fue positiva, pero el efecto perdió fuerza con los días

Para la Argentina, esto reduce el impacto que podría tener una baja del riesgo país. Con un nivel cercano a 500 puntos básicos, los bonos dolarizados rinden alrededor de 10% anual. Incluso si el indicador retrocediera a 400 puntos, como en julio, la tasa seguiría siendo demasiado alta para emitir deuda en los mercados internacionales

En la última licitación, el Tesoro evitó colocar un nuevo tramo del Bonar 2029 para no aceptar un costo cercano a dos dígitos en un bono corto. En cambio, se concentró en títulos en pesos de vencimiento breve, todos dentro del actual mandato presidencial

El frente externo también trae algo de alivio

El cuadro internacional no ayuda al objetivo de financiamiento, pero algunas variables externas juegan a favor de la balanza comercial argentina

El petróleo se mantiene cerca de los 90 dólares por barril, un valor que mejora los ingresos vinculados a exportaciones. La tensión en el Golfo Pérsico impulsó los precios en los últimos días y la balanza energética ya acumula un superávit superior a los 6.800 millones de dólares

La soja también muestra firmeza, con un precio internacional de 480 dólares por tonelada, cerca de un 25% más, lo que mejora el incentivo para la próxima campaña

Más tasa, menos crédito y menos apetito por riesgo

El aumento de los rendimientos de largo plazo en Estados Unidos impacta también en familias, empresas y gobiernos

Para quienes tienen créditos a tasa variable, las cuotas suben. Para quienes buscan financiar una vivienda o una inversión, el dinero prestado se encarece

Las tasas más altas también cambian las decisiones de ahorro, porque mejoran el rendimiento de depósitos y bonos, pero enfrían el consumo y la inversión

En los mercados, el efecto puede ser todavía más amplio. Durante años, el financiamiento barato alentó la búsqueda de ganancias en acciones, bonos corporativos y activos de países emergentes. Un período prolongado de tasas elevadas reduce ese impulso y obliga a recalcular precios y riesgos