En Finlandia, el comienzo fue amable. Noelia Truffa llegó con la idea de que el idioma sería una barrera superable y que, tras un curso intensivo, saldría casi bilingüe

La realidad fue otra: aun con buenas calificaciones, el finés apenas le alcanzaba para un nivel intermedio. Después vinieron las dificultades que no había previsto: conseguir trabajo, hacer amistades, moverse en un entorno muy distinto y adaptarse a un país hermoso, pero exigente

Tras 864 días en territorio finlandés, decidió irse. No imaginaba que esa salida la ayudaría a entender por qué hoy elige volver una y otra vez a esa geografía de bosques, lagos y contrastes

La revelación que cambió el rumbo

La decisión de vivir viajando nació años antes, durante unas vacaciones en Tailandia. Mientras iba en un colectivo rumbo al Templo Blanco, en un amanecer de calor agobiante, Noelia sintió con claridad que quería conocer el mundo de forma nómade. Volvió a Buenos Aires con una idea fija: regresar solo para prepararse para salir otra vez

Era 2016. Tenía cerca de 30 años, un trabajo, una casa y una vida ordenada, pero ya estaba en marcha otra búsqueda. Sabía que debía ir más allá de su título de arquitecta y darle espacio a la fotografía y a la escritura

Un encuentro y una salida compartida

En ese período conoció a Omar, un hombre que estaba de paso por trabajo en la Argentina. El vínculo fue inmediato. Con el tiempo, se convirtió en un compañero de ruta y de proyecto. Juntos vendieron sus pertenencias, juntaron ahorros y el 1 de enero de 2019 salieron a recorrer el mundo

Durante los meses previos, Noelia sintió el desprendimiento material como una forma de acercarse a su sueño. Lo que dejaba atrás ya no pesaba tanto como la posibilidad de empezar

Doce países y una vida en movimiento

Durante dos años y medio viajaron por Turquía, España, Marruecos, Inglaterra, Italia, Croacia, Montenegro, Kosovo, Macedonia del Norte, Bulgaria, Grecia y Alemania. Lo hicieron con presupuestos mínimos, usando house sitting, voluntariados y couchsurfing

En ese recorrido, Noelia desarrolló su trabajo fotográfico, sostuvo un blog, organizó encuentros de escritura y creó un proyecto para coleccionar puertas de distintas ciudades. En octubre de 2021 publicó su primer libro, una mezcla de diario íntimo y crónica de viaje

Volver a Finlandia, pero de otro modo

Después de esa travesía, Omar sintió la necesidad de regresar a Finlandia. Hacía años que no volvía y quería reencontrarse con su hogar. Noelia, por su parte, no tenía intención de volver a la Argentina. Así decidieron instalarse en Tampere y construir una base allí

Para ella, vivir en Finlandia sigue teniendo algo de viaje. Aunque ya no esté en movimiento permanente, dice que el aprendizaje continúa porque el país le devuelve, cada día, una cultura distinta y una forma diferente de mirar el mundo

Luz extrema, naturaleza cercana y sauna

La llegada coincidió con la primavera, cuando el deshielo y la claridad prolongada le dieron la sensación de vivir en un día interminable. Después llegó el verano, con noches que casi no oscurecen. Dormir se volvió difícil. En invierno, en cambio, el sol apenas asoma y la oscuridad pesa más que el frío

También le impactó la cercanía permanente con la naturaleza: bosques a minutos de cualquier casa, miles de lagos y costa sobre el mar de Botnia y el mar Báltico. A eso se suma el sauna, una costumbre central en la vida finlandesa, con reglas y usos que pueden sorprender a quienes llegan de afuera

Una de las experiencias que más recuerda es haber pasado de 3 grados bajo cero afuera a 115 grados dentro de la sauna, para luego sumergirse en un sector del lago Näsijärvi que se mantiene abierto incluso en invierno

Idioma, integración y distancia cultural

El idioma fue uno de los mayores desafíos. Noelia llegó sin saber finés, pero pudo estudiar en un curso intensivo de integración para extranjeros de 25 horas semanales. Durante ese proceso, el Estado cubre el sustento con un beneficio similar al de desempleo, más un plus por estudiar

También tuvo que acostumbrarse a otros ritmos: horarios más tempranos para cenar, menos contacto físico en los saludos y una manera distinta de relacionarse. Aun así, destaca la amabilidad general, el trato respetuoso en las oficinas públicas y la posibilidad de llevar una vida más tranquila

Irse para entender cuánto se valora un lugar

En septiembre de 2023 dejó Finlandia para estudiar un máster en Escritura Creativa en Sevilla. Esa distancia le permitió ver el país con otra luz. Entendió cuánto extrañaba no solo Finlandia, sino también lo que significaba estar allí como argentina

En julio de 2024 regresó, esta vez a Helsinki, para iniciar una nueva etapa. Allí encontró una comunidad de mujeres argentinas y latinoamericanas con las que fue construyendo un espacio propio

Después de años de desplazamientos, cambios y aprendizajes, Noelia dice haber descubierto sus límites, sus preferencias y su modo de reaccionar frente a lo desconocido. También aprendió que no siempre hace falta vivir en movimiento para seguir viajando