Colin Kaepernick volvió a cuestionar a la NFL y aseguró que sigue siendo apartado por sus posturas políticas. Diez años después de la protesta que lo convirtió en una figura central del activismo deportivo en Estados Unidos, dijo que no ve motivos para recomponer su relación con la liga
El exmariscal de campo de San Francisco 49ers afirmó que la organización nunca asumió responsabilidad por el trato hacia los jugadores que se manifestaron contra la injusticia racial. También consideró insuficiente la respuesta posterior de la NFL frente a las denuncias sobre racismo
El gesto que cambió su carrera
Kaepernick recordó que la decisión de arrodillarse durante el himno nacional antes de un partido en septiembre de 2016 surgió tras hablarlo con Eric Reid. Antes de eso, ya había expresado su rechazo permaneciendo sentado durante la ceremonia previa a los encuentros
Ese gesto fue replicado luego por decenas de jugadores dentro y fuera de la NFL, pero él quedó como principal blanco de las críticas. Según dijo, después de una carrera que incluyó un Super Bowl y un título de la Conferencia Nacional, ningún equipo volvió a llamarlo para jugar ni siquiera una prueba
Una puerta que no volvió a abrirse
El exjugador sostuvo que varios entrenadores mostraron interés en sumarlo, pero que las gestiones terminaron frenadas desde arriba. También relató que en una reunión con Seattle Seahawks en 2017 fue interrogado de manera insistente sobre sus posiciones políticas
Kaepernick no juega en la NFL desde el cierre de la temporada 2016. Ahora, con 38 años, volvió al debate público con la publicación de The Perilous Fight, un libro que mezcla memorias y planteos políticos
Críticas a la reacción de la liga
Sus cuestionamientos alcanzan también la respuesta de la NFL tras las protestas masivas que siguieron a la muerte de George Floyd en 2020. Para Kaepernick, los mensajes posteriores del comisionado Roger Goodell respondieron más a la presión pública que a un cambio real
La liga sostuvo que los temas señalados por el exmariscal siguen siendo relevantes y destacó sus programas de inclusión impulsados a través de Inspire Change. Kaepernick, sin embargo, dijo que no ve señales concretas de transformación